Edición Impresa

Desembarco rosarino en Córdoba

Un nutrido grupo de artistas, curadores, editores de arte y galeristas participa de una feria que se realiza en la vecina provincia

Sábado 19 de Agosto de 2017

Artistas, galeristas, críticos, editores de publicaciones de arte y curadores componen el desembarco rosarino en el Mercado de Arte Contemporáneo que hasta hoy se realiza en la ciudad de Córdoba. La importante presencia de rosarinos incluyó además un premio que obtuvo Federico Gloriani, un artista que vive y trabaja en la ciudad.

   El Mercado al cual fueron invitados los rosarinos es una feria de arte contemporáneo que se realiza en el Cabildo cordobés y en la plaza San Martín. Organizado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y la Fundación Pro Arte, se desarrolló entre el jueves y hoy, en su quinta edición. En el encuentro coincidieron galerías con trayectoria y espacios autogestionados. La feria incluye segmentos dedicados a la edición de publicaciones vinculadas al mundo del arte y un conjunto de actividades gratuitas como conferencias, mesas de discusión, presentaciones de libros, residencias para artistas y muestras.

   "Este año me convocó Carina Cagnolo (curadora general de la feria) a coordinar y diseñar el Auditorio, desde ese lugar formo parte de la organización", detalla Clarisa Appendino, curadora rosarina de arte, que además integró uno de los comité de selección de obra. Otra rosarina que también fue convocada a seleccionar artistas y galerías fue Gabriela Gabelich.

   "Hay un convenio de cooperación cultural entre las municipalidades y las secretarías de cultura de Rosario y Córdoba que se llama Autopista y eso catalizó aún más la presencia de rosarinos en la feria", explica Appendino sobre las razones de la creciente participación en el encuentro, año tras año.

   Lo cierto es que en esta edición fueron invitadas a participar diversas galerías y artistas rosarinos. Así la galería Diego Obligado presentó obras de Mariana De Matteis, Mimí Laquidara, Eladia Acevedo, Marcelo Villegas y Román Vitali; Gabelich Contemporáneo a Gastón Herrera, Aníbal Brizuela, Patricio Escobedo y Luis Rodríguez; y Crudo presentó a Fabiana Ímola, Brenda Musante, Yuyo Gardiol y Fepi Farina. También particparon obras de Max Cachimba y Ariel Acosta. Otra galería invitada fue Estudio G, con obras de Patricia Spessot, Roberto Echen, Carlos Aguirre, Clara Esborraz y Michel Siquot. A la vez, el artista Hernán Camoleto llegó a la feria a a través de una galería cordobesa.

   Appendino coordinó el espacio Auditorio y allí participaron Georgina Ricci, en la mesa "Proyectos editoriales e investigación artística", y Nancy Rojas, en la mesa "La escritura y la crítica". En el segmento dedicado a las ediciones se sumaron Ernestina Fabbri y Eliana Bianchi. Además marcaron presencia con sus publicaciones Iván Rosado, Ediciones Diego Obligado y Yo soy Gilda. David Nahón también estará presente con libro propio y Luciana Paoletti fue elegida para una residencia.

   Durante la feria se otorgó el Premio Federal a Radio móvil, de Federico Gloriani, un artista que vive y trabaja en Rosario.

   "Se trata de un premio que se da en el contexto de la feria, destinado más que nada a artistas jóvenes. La particularidad que tiene es que plantea una intervención en el espacio público de la ciudad de Córdoba. Gloriani, dentro de sus indagaciones sobre la relación entre el arte y la tecnología (muchas veces obsoleta) de la comunicación, propuso una radio andante. Es decir, su intervención es una radio que circulará por las calles montada en una bicicleta", detalló Appendino.


   —¿Por qué en Rosario no se logra concretar una propuesta similar a la realizada en Córdoba?

   —Esta pregunta es compleja. Pero en primer lugar, diría que este año en Rosario se realizó en junio y en el CEC la primera edición de Microferia, destinada a espacios de la provincia de Santa Fe. Creo que Microferia mira mucho la experiencia de Córdoba, proyecto que está cobrando mucha relevancia, teniendo en cuenta la hegemonía histórica de ArteBA en el país en relación a las ferias. La pregunta por el mercado de arte, la comercialización y el estímulo que puede dar el Estado creo que es algo que se está pensado en la ciudad. Personalmente, creo que habría que reflexionar sobre qué tipo de espacios deseamos construir los rosarinos para fomentar una circulación más activa de las producciones artísticas en la ciudad, construyendo además el coleccionismo doméstico o residencial a través de espacios de comercialización como las galerías especializadas en arte contemporáneo. Porque además ese es el gran desafío, insertar el arte contemporáneo en un circuito de comercialización, algo que implica además una inserción en una trama simbólica amplia en la sociedad en su conjunto.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS