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Denuncian a policías por un oscuro enfrentamiento

"No estaban armados", afirmó Alicia Sosa, la madre de Ramón Gabriel A., uno de los cuatro jóvenes apresados hace diez días luego de una persecución con disparos entre los ocupantes de un...

Viernes 19 de Julio de 2013

"No estaban armados", afirmó Alicia Sosa, la madre de Ramón Gabriel A., uno de los cuatro jóvenes apresados hace diez días luego de una persecución con disparos entre los ocupantes de un Fiat Uno robado y efectivos del Comando Radioeléctrico. Los familiares de los detenidos ratificaron lo declarado por los adolescentes en sede judicial y agregaron que los uniformados "le plantaron un arma" al chico de 15 años que murió alcanzado por una bala policial en el epílogo del hecho.

El incidente ocurrió la madrugada del martes 9 de julio cuando efectivos del Comando quisieron identificar a los ocupantes de un Fiat Uno —luego se sabría que el vehículo había sido robado días antes— y el conductor aceleró para escapar del control. Luego de una extensa persecución que comenzó en bulevar Rondeau y Circunvalación y que, según la versión policial, incluyó un intercambio de disparos, el auto se detuvo con dos neumáticos reventados en Donado al 100 bis.

En el vehículo iban al menos cinco personas, dijeron los voceros. Además de Matías Gabriel San Martín, de 15 años y muerto de un balazo en la espalda, cuatro muchachos quedaron detenidos. Pero vecinos del lugar dijeron haber visto escapar a otro ocupante del vehículo, a quien los detenidos sindicaron como el conductor del Fiat, un joven que no fue localizado ni identificado.

Los apresados fueron Fabián Matías S., de 19 años; Marcos Jonathan C. y Ramón A., ambos de 18, quienes fueron indagados en el juzgado de Instrucción de turno en feria. Allí dijeron que la madrugada del 9 de julio estaban tomando algo en un minimarket de Urquiza y Alippi, en Fisherton R., cuando a bordo de un Faita Uno blanco apareció un hombre al que supuestamente no conocían y los invitó a "dar una vuelta" que derivó en la persecución y posterior tiroteo. Al parecer, Manuel R., de 18 años, que estuvo internado internado en el hospital Centenario por haber sufrido un balazo en un codo y que fue el cuarto detenido, brindó el mismo testimonio.

Patadas. Una semana después del hecho, en los pasillos de los Tribunales la madre de Ramón A. comentó que el conductor del Fiat Uno sólo conocía al adolescente que murió. Pero además, Sosa afirmó que uno de los policías "le pegó una patada en el ojo a Matías cuando estaba tirado en el suelo. En el velatorio se veía claramente que tenía el ojo hundido. Y a Marcos le tiraron un balazo de goma en la espalda, a la altura del omóplato. Esto se puede ver en las cámaras de video de la estación de servicios de Eva Perón y Donado", sostuvo la mujer.

A su vez Sandra Sosa, una tía de Ramón, indicó que el muchacho no tiene prontuario abierto y que se gana la vida ayudando al padre en trabajos de albañilería.

Por su parte, otra pariente de Ramón se refirió al trayecto a lo largo del cual se desarrolló la persecución. "Una amiga que estaba en la colectora de Circunvalación y Derqui vio que paso un Fiat y un móvil lo seguía. El auto iba por la colectora de contramano hacia Córdoba (Eva Perón)", señaló.

La policía secuestró dos revólveres del interior del Fiat Uno: un 22 largo y un 38 Special. Sin embargo, los familiares de Ramón A. aseguraron que a los cuatros muchachos detenidos en la comisaría 17ª no le realizaron las pruebas de dermotest para determinar la existencia de pólvora en las manos. Ese examen permitiría establecer si alguno de los jóvenes abrió fuego.

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