Los ministros de Educación de la Nación y de Seguridad bonaerense, Alberto Sileoni y Ricardo Casal, cuestionaron ayer las marchas en apoyo a los acusados por abusar de una adolescente y le reprocharon al intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, sus dichos contra la víctima.
Los tres hombres, que ya fueron notificados en sus domicilios de Villegas del rechazo a sus pedidos de eximición, pueden ser detenidos por la Justicia si no presentan apelaciones, dado que el fiscal Fabio Arcomano reclamó su arresto para que comparezcan en la causa.
Defienden a abusadores. Pobladores de Villegas realizaron al menos tres marchas en los últimos días para repudiar las acusaciones contra los hombres que filmaron con un teléfono celular el abuso sexual a la adolescente y luego difundieron esas imágenes entre sus conocidos y el video llegó a internet.
Ante ello, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, dijo ayer que era un “disparate” que se apoye a los acusados porque señaló que se trata de una “técnica de devaluar a la víctima” con la cual “se pierde el sentido del delito”.
“Hoy violan a una piba y no falta el imbécil que diga «y bueno, viste la pollera que usa y el escote»”, acotó.
Además, lamentó que haya “una defensa corporativa horrible” en General Villegas y cuestionó al intendente Alegre por haber calificado a la adolescente como “ligerita”.
“Alguien que tiene la responsabilidad política de una ciudad como lo es su intendente no puede calificarla como ligerita”, resaltó.
En ese tono, el ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, aseguró que iba “a hablar con el intendente” y que enviará “equipos de trabajo” a General Villegas para que la población tome conciencia de las normas legales que tienen que respetar.
Respecto de las marchas, dijo que la existencia de “un pueblo que se levanta en desconocimiento de la ley penal es grave”.
“Lo que pasó en Villegas demostró la anomia social sobre estas cosas, el desconocimiento de la existencia de la ley penal ante hechos concretos”, añadió. Y, remarcó que “si una menor de edad, con consentimiento inclusive, es víctima de prácticas sexuales, eso es un delito”.
“Esto hay que trabajarlo inmediatamente”, advirtió y sostuvo que “si una sociedad sale indignada a calificar a una chica por sus conductas sexuales es una anomia del Código Penal”.
“También configura anomia o desconocimiento de la ley cuando alguien pasa un semáforo en rojo, cuando se vende alcohol en boliches a menores” de edad, acotó.
El abogado Luis Correa, quien representa a la adolescente, reiteró ayer que no encontraba explicación para que los tres acusados “no estén detenidos”.
Además, recordó que “es un error que cualquiera justifique esta situación con eufemismos o aún de buena fe” con las marchas a favor de los acusados porque, dijo, “lo hay que ver no es la enfermedad de la víctima, sino de estos tres depravados para que no les funcionen en sus psiquis los frenos inhibitorios”. Correa aseguró que “con la carátula de la causa, con la gravedad del hecho y la conmoción social que presentó en el país no encuentro explicación alguna para que estas personas no estén detenidas”. (DYN)