Chañar Ladeado.— La plaza 25 de Mayo se convertirá desde hoy y hasta el 30 del corriente en escenario de una nueva edición del Súper Carnaval de Chañar Ladeado, organizado por una veintena de instituciones locales con apoyo comunal.
El tradicional acontecimiento promete convocar gran cantidad de público en un clima de fiesta, color y mucho ritmo. Este viernes y los domingos 16, 23 y 30 del corriente la comunidad chañarense y la región podrán disfrutar de cuatro jornadas sin desperdicio. Cuatro comparsas, una batucada, pasistas de toda la Argentina, atractivas carrozas y bandas en vivo le pondrán brillo a uno de los carnavales más reconocidos de la provincia.
Habrá tres ingresos al predio y el costo de las entradas varía entre 30 y 35 pesos aunque también se puso a la venta un bono de 85 pesos para las cuatro noches y los menores de 10 años no pagan. Los organizadores esperan entre 8 mil y 10 mil personas por jornada, un número similar al de años anteriores.
El carnaval chañarense es posible gracias al esfuerzo mancomunado de clubes, escuelas, Organizaciones no gubernamentales (ONG) , entre otros entidades que, con ayuda comunal, trabajan todo el año en el armado de la fiesta más popular del pueblo y reparten las utilidades para volcarla en obras.
“Para Chañar, el carnaval es una fiesta y motivo de orgullo por lo que moviliza”, dijo a La Capital, Nora Casey, una de las referentes del grupo organizador. Será la edición número 15 de una actividad que nació a mediados de 1996 tras una convocatoria comunal a instituciones.
El grupo se fue ampliando y con los años los carnavales de Chañar comenzaron a transformarse en un referente indiscutible dentro de los hechos más populares del sur santafesino. Sin embargo no recibe aportes de la provincia, un dato que no pasa desapercibido y hasta genera cierto malestar.
“Para nosotros el Carnaval de Chañar Ladeado es una muestra del trabajo conjunto que se hace entre una veintena de instituciones y la comuna”, dijo el mandatario local, Raúl Serra.
Asimismo indicó que su realización no sólo implica ingresos para las instituciones organizadoras sino “también un importante movimiento para la actividad comercial del pueblo, especialmente en materia de servicio gastronómico y hotelero”.




























