El fraticidio de su hermano mayor, sumado al ataque del rostro de la madre a mordiscones y el homicidio de su vecino, ejecutado por el joven de 20 años, en la madrugada del jueves 10 de septiembre del 2009, arrancó la confesión del Jefe de Homicidios Javier Leiva, afirmando que nunca vio algo igual. Lamentablemente, comenzará a ver con más frecuencia comportamientos compulsivos híper violentos, bajo estados de alucinación, inconciencia, incluso adobados por la nocturnidad o por efectos de fármacos, que bloquean las inhibiciones modulantes de las reacciones humanas. Esto permite inferir también cambios químicos y estructurales de la corteza frontal, más troquelada o alimentada por estímulos del medio ambiente, que por mandatos genéticos, como ya explica la "epigenética". El ratón posee aproximadamente 70.000 genes y 40 millones de neuronas cerebrales, mientras que los humanos tenemos un número de genes parecido, pero 85.000 millones de neuronas, según un cuadro comparativo publicado en el libro "El despertar de la conciencia", de Derek Denton. Tal vez no tenga importancia si la tragedia se disparó por un problema familiar o no, subrayaría la ausencia de una figura paterna, vital en el período de adolescencia, en un mundo de tanta violencia, que enmudece el cerebro izquierdo, capaz de hablar y plantear lo que duele más o defender cada proyecto vital. Los jueces deberán transdisciplinarse para investigar las complejas causas de estos comportamientos, comandados por un cerebro objetiva o subjetivamente lesionado. Por ejemplo, se podría recordar el famoso caso del paciente del doctor John Martyn Harlow, descripto en 1868: Phineas Gage, cuyo cráneo fue exhibido en la Universidad de Harvard. Gage tenía una conducta ejemplar y pacífica, pero padeció un accidente mientras dinamitaban una red de ferrocarriles, padeciendo la introducción de una barra de hierro que ingresó en su cuerpo, desde la órbita del ojo izquierdo, hasta la corteza cerebral frontal (lesión centro medial). Sobrevivió, pero afectó para siempre las áreas involucradas con el comportamiento reflexivo, decente, tolerante de conflictos generados por sus "otros" significativos. Se convirtió en un ser opuesto a lo que fue y nadie lo podía creer.





























