El cantante Gustavo Cerati "está en estado de coma y no en estado vegetativo", según informó ayer el médico Antonio Martinelli, uno de los profesionales que atendió al líder de la banda Soda Stereo cuando sufrió una isquemia en Venezuela.

El cantante Gustavo Cerati "está en estado de coma y no en estado vegetativo", según informó ayer el médico Antonio Martinelli, uno de los profesionales que atendió al líder de la banda Soda Stereo cuando sufrió una isquemia en Venezuela.
La tomografía realizada al artista, de 50 años, a su llegada de Caracas reveló que "sufrió un infarto extenso en el hemisferio cerebral izquierdo". "No está en estado vegetativo porque responde a estímulos", advirtió Martinelli. "El estado de inconsciencia sin sedación lo arrastra desde Venezuela. No es algo nuevo, como tampoco lo es la infección respiratoria que se declaró mientras estuvo internado en La Trinidad y desde ese momento recibe antibióticos", abundó el especialista.
"Puede permanecer así mucho tiempo, no lo sabemos. Lo que sí puedo afirmar es que todavía tiene posibilidades de salir de esta situación, pero las áreas dañadas del cerebro ya son irrecuperables", señaló Martinelli. El músico está internado en el instituto Fleni del barrio porteño de Belgrano.
La familia del ex Soda pidió a los médicos que informen públicamente sólo sobre los aspectos positivos de la evolución del paciente.
José Andrés Vera, médico neurólogo del hospital Italiano de Mendoza, explicó la situación que enfrenta Cerati.
"Básicamente Cerati tuvo un ACV (accidente cerebrovascular) denominado grave o complicado en el aspecto de que se le tapó una arteria importante y eso le ocasionó un extenso infarto por el cual el tejido cerebral se muere. Cuando esto sucede se puede producir mucho edema cerebral y eso genera hipertensión", informó Vera.
"El cráneo es una cavidad cerrada, cualquier cosa extraña genera presión sobre el cerebro que es un tejido semiblando y eso contribuye a que el daño cerebral se haga más extenso todavía. También está afectado el tronco cerebral que es un detalle no menor ya que el tronco es el que regula las funciones básicas para vivir. Como la frecuencia cardíaca y respiratoria", agregó el médico.
"Las células para vivir necesitan oxígeno. Sin oxígeno se produce una isquemia. Algo que le pasa a cualquier tejido pero el cerebral y el cardíaco son los más sensibles. El paso siguiente es el infarto, que es la muerte celular. No hay forma de que se recupere el tejido infartado", sostuvo el profesional sobre las lesiones.
"Sin dudas hay posibilidades de que sobreviva. Con la lesión del tronco sus probabilidades son menores. Aún así uno jamás en neurología puede ser categórico. Lo que pasa es que cada complicación baja el porcentaje de sobrevida", advirtió José Vera. l (Télam)




