Soy padre de una jugadora de vóley de Rosario Central de la categoría sub 14 A. Durante todo este año, los jugadores de vóley de la institución se rompieron el alma para clasificar a las finales de los torneos que organiza la Asociación Rosarina de Vóley. Para quien no lo sabe, el club debe pagar mensualmente un abono para que sus equipos puedan participar en torneos (algo así como $ 200). Por negligencia del presidente, del secretario de Deportes y del titular de la Subcomisión de Vóley no se paga desde el mes de septiembre. De más está decir que ese monto, para un club como Rosario Central, es casi insignificante. Les puedo asegurar que me dio mucha pena (y bronca también) cuando ayer mi hija no paraba de llorar al enterarse de esta falta de consideración con los jugadores del club (jugadores que mensualmente tienen que pagar una cuota deportiva, aparte de la societaria) ya que quedaban descalificadas de las finales por culpa de estos inoperantes. La categoría sub 14 había clasificado segunda y tenía grandes chances de salir campeona, pero eso no es lo importante. A nadie le importó el esfuerzo de los jugadores durante todo el año y jugaron con la ilusión de los chicos. Ayer me entero de que todas las categorías del club quedaron descalificadas para la fecha del sábado 15 de noviembre por esta falta de pago. Con esto queda demostrado que a Central solamente le interesa el dinero, es decir, el fútbol profesional. Los demás, que se "jodan". Señores responsables (Horacio Usandizaga, Hugo Torchio, etcétera), espero un acto de grandeza de ustedes y disculpas a los chicos.




































