En una de sus acepciones, defraudar es "frustrar, desvanecer la confianza y la esperanza que se ponía en alguien o en algo". Candidato electo que no asume en el cargo al cual se postuló para ocupar otro o ejercer otra función, defrauda a la voluntad popular. El pasado 14 de abril los bloques parlamentarios del socialismo, encabezados por su titular partidario el senador Rubén Giustiniani, presentaron un proyecto de ley que impone penas de seis meses a tres años de presión e inhabilitación en el ejercicio de sus derechos políticos a quienes no asumieron en el cargo para el cual fueron electos. El gobernador Hermes Binner dijo que las candidaturas testimoniales "son una estafa a la democracia". Ahora bien, en las elecciones del 26 de octubre de 1997 el entonces secretario de Salud de la Municipalidad de Rosario, doctor Antonio Bonfatti, encabezó la lista de candidatos a concejales de la alianza socialismo-radicalismo-Frepaso. El hoy ministro de Gobierno de nuestra provincia resultó ser el más votado, pero desertó del compromiso contraído con decenas de miles de rosarinos que lo votaron por sus proyectos y promesas electorales de trabajar por el bien de la ciudad desde una banca del Concejo Municipal. El 10 de diciembre de 1997, Bonfatti no asumió como edil para ocupar la Secretaría de Gobierno del municipio. El entonces intendente Binner declaró que tal decisión no fue especulada tras el triunfo electoral sino que se meditó "bastante y mucho" para lanzar al doctor Bonfatti de lleno a la arena política. El respeto a la voluntad popular expresada en las urnas es la base y la esencia del orden social.




































