Buenos Aires.— Un matrimonio y sus hijos dos pequeños hijos fueron asaltados
por cuatro delincuentes que los sorprendieron a metros de su casa de la localidad bonaerense de
Ramos Mejía con el auto cargado para salir de vacaciones a la costa atlántica y los retuvieron allí
por un dramático lapso de tiempo.
"Fueron dos horas de terror y angustia", dijo la dueña de casa. Según la mujer,
los delincuentes mantuvieron apuntado al menor de sus hijos, de 7 años, para atemorizarlos y
obligarlos a entregar dinero.
Ocurrió cerca de las 4.50 en la puerta de un edificio situado en Yerbal 316,
casi esquina Bolívar, donde viven Julio Estébales, su esposa y sus dos hijos pequeños. Estébales
había ido a buscar su VW Bora al garaje a pocos metros de su casa y tenía el equipaje en orden para
salir de vacaciones, cuando fue sorprendido por cuatro ladrones que llegaron a bordo de una auto
marca Toyota negro y lo amenazaron con fines de robo.
La banda obligó al hombre a llevarlos hasta su casa, ingresó al hall del
edificio y mientras dos delincuentes se quedaron con él, otros dos subieron y redujeron a su esposa
y a los niños.
La mujer fue sorprendida cuando estaba en una de las habitaciones por los
delincuentes, que mantenían comunicación con los que se hallaban junto a su esposo, para que les
diera las indicaciones de dónde estaba el dinero y los objetos de valor.
Dos horas. Mirta Sandoval, esposa de Estébales, contó el asalto. "Los
delincuentes sorprendieron a mi marido cuando sacaba el auto del garage y venía al departamento a
buscarnos para viajar. Fueron dos horas de horror y angustia", dijo
Al momento de la irrupción de los ladrones en la casa, la mujer se encontraba en
una de los cuartos con su beba de un mes y medio, mientras que en otro estaba su hijo de 7 años,
que fue despertado por uno de los ladrones con el fin de atemorizar a los padres para que
entregaran el dinero y las alhajas.
"Uno de ellos le decía en voz alta a mi hijo: «Decile a tú mamá que nos diga
dónde está toda la plata que guardan», y le apuntaba con un arma", recordó la mujer. "Le hablaban
fuerte y le gritaban al nene, lo despertaron cuando dormía", recordó.
Mirta explicó que en un momento uno de los ladrones se llevó a su esposo a dar
vueltas en el auto y que ella optó por entregarle a sus cómplices el dinero que tenían, cerca de 10
mil pesos y algunas cadenitas y anillos de oro. Contó que antes de irse los delincuentes le dijeron
que no hiciera la denuncia y que ella prometió obedecer siempre y cuando dejaran a su marido ileso.
Su esposo fue finalmente abandonado cerca de San Justo. (Télam)