El pasado 8 de noviembre asistimos al primer día de calor intenso en Rosario, con una temperatura máxima de 33,7º a las 16; y, como es habitual, surgieron los cortes de luz debido a una doble falla en la red de media tensión. Una más, y van. El desperfecto eléctrico en vastos sectores de la ciudad instaló el malhumor y fastidio en numerosos individuos. Mientras tanto, la vocera de la EPE, Diana Antruejo, respondía que "las causas estuvieron centradas en el elevado consumo, propio de un día agobiante". Cuando este tipo de episodios se reiteran, acostumbramos decir: "Esta película ya la vimos". Pero, ¿hasta cuándo la veremos? Imaginemos lo que será enero y febrero si este inconveniente no empieza a solucionarse desde ahora. Los sectores involucrados en este asunto deberían hacer lo necesario e indispensable ya, para que no tengamos que padecer cortes de luz durante la temporada estival. Todos los años reaparecen las dificultades por la energía eléctrica. Nadie resuelve un problema que padecemos todos, o por lo menos las mayorías. Recuerdo años atrás, al recorrer algunas ciudades europeas, reunidos con algunos ciudadanos del Viejo Continente no entendían cuando les contaba que acá se corta la luz. Miraban sorprendidos, se les arrugaba la frente al escuchar semejante dislate para ellos. Decían: "¿Cómo que se corta la luz?". Independientemente de la falta de inversión, de la escasez de recursos económicos; adolece en los sectores involucrados en este tema la predisposición, el desinterés de pensar en las dificultades que aquejan a los semejantes. En Argentina, desafortunadamente, resulta casi un imposible pensar en el "otro", en los problemas ajenos. Hay una cultura del individualismo, la cual impide ayudar a quienes más necesitan. Es costumbre mirar nuestro interior y no tanto el exterior. La figura de otra persona pasa inadvertida, no observamos ni la cara de quienes nos circundan. Vale una comparación para entender este tema de la energía eléctrica. No se vislumbra un accionar serio, responsable, inagotable tendiente a satisfacer las necesidades de los usuarios. Cada verano están latentes los problemas. Esto evidencia la poca importancia por los sufrimientos de una parte de la comunidad.





























