Villa Constitución. — Una mujer que trabajaba como remisera en una empresa
de Villa Constitución fue brutalmente asesinada anteayer en San Nicolás, adonde había llevado
pasajeros. No le robaron nada, pero la mataron a golpes en la cabeza y luego la habrían pasado por
arriba con el auto, que fue hallado a unos tres kilómetros de donde apareció el cadáver. Hasta
anoche no había detenidos por el caso y para los investigadores de la policía bonaerense se
reforzaba la hipótesis del crimen pasional.
Al conocer la noticia, las remiserías de Villa Constitución
dispusieron un paro total de actividades que se extendió hasta anoche a las 22. Hoy, a las 10,
todos los choferes se movilizarán por el centro de la ciudad y entregarán un petitorio al
intendente Horacio Vaquié y a las autoridades policiales reclamando más seguridad. Aunque no parece
claro que este crimen haya sido en ocasión de robo.
Andrea Alejandra Enrique, de 36 años, separada y madre de
tres hijos, trabajaba en la empresa 414 conduciendo un remís Renault 9. El sábado, alrededor de las
5, subió pasajeros en las afueras de Villa Constitución y los trasladó a San Nicolás.
"Ya había terminado su turno, pero igualmente avisó a la
agencia que tomaba el viaje. Después no supimos nada más y nos enteramos de lo sucedido cuando nos
avisó la policía", señaló el propietario de la agencia 414, Jorge Scarabaggio.
Las hipótesis. "No le robaron absolutamente nada. El auto fue encontrado con
el equipo de comunicaciones intacto y a nuestra compañera no le faltaba nada, tenía dinero en el
bolsillo, llevaba toda la ropa, los anillos y el reloj", se extrañó Scarabaggio.
La policía nicoleña trataba ayer de establecer la secuencia
de los hechos, y en principio dos eran las hipótesis predominantes: el robo del vehículo que por
algún motivo se complicó con la resistencia de la víctima o un crimen pasional.
Con el correr de las horas, esta última posibilidad se fue
reafirmando en la pesquisa. No sólo porque a la mujer no le faltaron bienes materiales sino también
por la saña con que fue atacada.
Con tremendos golpes en la cabeza, el cuerpo de la
infortunada mujer fue hallado a media mañana en un zanjón de una zona descampada camino al molino
Santa Clara, muy cerca del límite bonaerense con Villa Constitución. Es un sitio cercano al terreno
de la Empresa Nicoleña de Tratamiento de Residuos (Entre). Si bien es un área despoblada, por el
lugar pasan con frecuencia cartoneros y camiones con residuos.
El auto de la víctima apareció abandonado en calle Soler
casi esquina Viale, a unos tres kilómetros de donde estaba el cadáver de Enrique. El vehículo quedó
secuestrado para ser sometido a pericias. Los efectivos de la policía nicoleña detectaron manchas
de sangre en su interior.
El ataque. Cuando llegó la policía, el cuerpo de Enrique estaba en el
interior de una zanja y los pastos de las inmediaciones presentaban manchas de sangre, un indicio
importante de que el cadáver fue empujado hacia ese lugar.
En principio, el médico forense pudo constatar que la
víctima presentaba un fuerte golpe en la cara, presuntamente aplicado con un objeto contundente que
no pudo ser hallado en el lugar.
Luego, el o los asesinos habrían utilizado el automóvil
para pasar por arriba del cuerpo de la mujer, que fue sepultada ayer en el cementerio villense en
medio de fuertes muestras de dolor de sus compañeros remiseros.