Cuando los grupos humanos (estudiantes, deportistas, trabajadores) atraviesan períodos de grandes crisis, tan graves, que suelen conducirlo al borde del abismo, resulta imprescindible buscar una persona o un grupo más pequeño que ayude a superarla, para evitar que los mismos sigan en medio del mar con la tormenta sobre ellos y sin brújula. Para esto es necesario que los superiores responsables (directores, directivos de clubes, empresarios) pongan todo su talento al servicio del grupo en cuestión, planifiquen las posibles soluciones y acierten con la persona indicada para superar los inconvenientes y así renacer. Esto sucede con Rosario Central. Ni los directivos de turno, los ex técnicos y el actual (especialmente), han trabajado en función de solucionar el duro trance en el que está sumergido el equipo hace más de dos años, y que se profundiza cada vez más. Cada día que pasa la confusión, el desgobierno y la falta de motivación por no tener objetivos claros empujan a este grupo de jugadores a un pozo cada vez más profundo. No creo tener toda la clave para sacar al club de este difícil momento, el "Armagedón Canalla", pero sí la capacidad, la experiencia y la inteligencia para marcar a la sociedad toda, y especialmente al hincha canalla, los graves errores que se han cometido, y se siguen cometiendo. Todos avalados por la gran mayoría del pueblo centralista, que ha perdido la capacidad de asombro y reacción. La contratación de una mentira del fútbol, de color mostaza y, junto con él, un grupo de jugadores, muy mal seleccionados. El primer gesto de un presidente que supo estar al lado de un vasco y después con el tiempo ¿se dio cuenta que no era idóneo para presidir al club? Y la frutilla del postre, después de contactarse con cinco técnicos disímiles en formación y lectura del fútbol, eligen al único que estaba cerca. ¿Y la dignidad señor Palma? Usted acepta como si nada, sólo por "amor" a Central, pero una de sus primeras medidas es sacar del plantel a dos de los más grandes referentes que ha tenido la Academia en los últimos 20 años y responsabilizar al arquero del resultado de un partido. Pésimos sus primeros pasos, desubicada la medida. Esto ataca al grupo ¿y el psicólogo? ¿Quién lo asesora? Central necesita de todo y de todos, con buena voluntad, y los marginados la tienen. Mi solidaridad absoluta con el Kily, Lucho, Fatura y todo el plantel. De esta manera no se construye, todo lo contrario. Los resultados están a la vista. Me olvidaba señor Palma, cuando en junio los dirigentes le comuniquen que es prescindible, no diga que nadie le avisó.






























