Al menos 240 trabajadores de las minas de la región de Antofagasta, al norte de Chile, murieron a lo largo de 20 años —un promedio de uno por mes—, según un estudio de la Federación Minera de Chile (FMC), mientras el país entero debate sobre la seguridad de los operarios.
“La estadística realizada por nuestra entidad revela una verdad que nos avergüenza: las leyes que regulan la actividad permiten que las empresas trabajen al menor costo y esto se hace abaratando las medidas que protegen a las personas”, dijo Agustín Latorre, representante de FMC, que nuclea a 12 mil mineros de todo el país.
Latorre señaló que su país “está lejos de cumplir con los estándares internacionales para un trabajo seguro” y recordó que en 2006 murieron dos personas en la misma mina como consecuencia de otro derrumbe, mientras que en 2007, cuando falleció otro trabajador, San José fue clausurada, pero volvió a ser abierta en 2008.
En tanto, Andre Sougarret, ingeniero de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco), a cargo de los sondajes, señaló que si hubiesen contado con mapas actualizados del yacimiento minero San José habrían avanzado más en los trabajos de perforación y exploración de esa mina.
Miguel Ford, uno de los expertos del equipo técnico, señaló que la información era verídica. Los mapas no estaba actualizados, dado que no trabajan con la tecnología que disponen las grandes empresas. (Télam y AP)
































