Dos personas murieron y otras tres resultaron con heridas de gravedad tras el terremoto de magnitud 8,4 en la escala que mide estos fenómenos, que afectó ayer a la tarde a la zona centro-norte de Chile y causó pánico en la población, confirmaron las autoridades.
Una de las víctimas, una mujer de 25 años, falleció aplastada por un muro de adobe, mientras que un hombre de 86 años murió producto de un infarto.
El sismo, que tuvo su epicentro a 36 kilómetros al oeste de Canela Baja, en el norte del país, y a 16 kilómetros de profundidad, fue sucedido por al menos 12 réplicas de una magnitud entre 6,1 y 7,6, que provocaron pánico en la población.
El sismo ocurrió a las 19H54 (22H54 GMT) en las costas de la localidad de Illapel (norte), de unos 310 mil habitantes, donde se registraron algunos daños en viviendas precarias y el servicio eléctrico se encontraba cortado, según informó el ministro Burgos.
El Servicio sismológico de Estados Unidos (Usgs) localizó el epicentro a unos 230 kilómetros al norte de Santiago.
El alcalde de Canela, Bernardo Leyton, afirmó que en la localidad más cercana al epicentro hay viviendas con derrumbes y cortes en rutas rurales.
“Hay mucho derrumbe de muros, muchas casas, principalmente las de adobe, con muros en el suelo. Y las personas muy asustadas por la situación”, afirmó el edil a la radio Bio Bio.
El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, que decretó alerta de tsunami, informó sobre la llegada de las primeras olas al borde costero de las regiones de Coquimbo y Valparaíso. En Coquimbo, las olas han superado los cuatro metros de alto y el alcalde, Cristian Galleguillos, aseguró que la ciudad “está inundada”. “Se registraron tres trenes de olas”, informó.
La presidenta Michelle Bachelet encabezaba anoche un comité político con sus principales ministros en el palacio de La Moneda, la sede del gobierno chileno. Se esperaba que una vez concluida la reunión se dirigiera al país.
“El terremoto hace indispensable una evacuación preventiva en todo el borde costero de nuestro país”, indicó Jorge Burgos, ministro del Interior y Seguridad en rueda de prensa.
“Veníamos saliendo de nuestro edificio y comenzó a moverse todo muy fuerte. Fue tremendo, el piso se movió con mucha fuerza”, dijo Pablo Cifuentes, un habitante de Santiago, a radio Cooperativa. Tras la alerta de tsunami, que abarca al menos en un primer momento a Chile y su vecino Perú, la población comenzó a evacuarse en todas las ciudades costeras del país.
“La gente corría para todas partes, no sabíamos hacia dónde correr”, dijo Gloria Navarro, una habitante de la ciudad de La Serena, en el norte chileno, cuya costa fue evacuada.
En 2010, la zona central de Chile fue sacudida por un terremoto de magnitud 8,8 y posterior tsunami, que dejó más de 500 muertos.




























