A pesar de que el país quedó impactado por el macabro acontecimiento que ha significado la muerte en condiciones infrahumanas por falta de comida de un niño chaqueño, tuberculoso, de 14 años y escasos 11 kilos de peso; el oficialismo se declara "Poncio Pilato". Cómodamente, Zannini, que aspira a vicepresidente, culpa a la oposición, o como asevera Capitanich, que es falta de cultura de la población. Él es el más implicado en este hecho de lesa humanidad. A pesar de todo lo expuesto, la mandataria guarda silencio. La pobreza no está agendada y ella siguió de fiesta agasajando a su amigo Lula Da Silva, severamente cuestionado por corrupción en Brasil, quien parece vino a promocionar a Scioli en su carrera presidencial ¡Qué garantía! Está aún caliente el cuerpito del fallecido niño qom y los pobladores chaqueños siguen padeciendo la falta de comida. ¡Capitanich, debería usted indicar cuántos pobres de su provincia podrían alimentarse con el despilfarro del dinero mencionado que llenaría las arcas futboleras! Además, no diga que lo sucedido es falta de cultura. Estos ciudadanos humillados que no tienen nada por culpa de su obscenidad política son más cultos que usted, que aún no se hizo cargo de socorrerlos. El abandono de persona debe ser tomado en cuenta por la Justicia, que sigue mirando a un costado y son la vergüenza internacional en momentos difíciles en que los países europeos se preocupan por los inmigrantes desterrados de su patria por la guerra vil. Todos estos hechos deben llamarnos a la reflexión y que cada niño pobre sea el privilegio de este país a la deriva. Hagamos un esfuerzo y digamos ¡basta!
































