En estos días se han presentado en el Parlamento proyectos de despenalización del aborto y también se ha escuchado a muchos legisladores y "especialistas" exponer sobre el tema con un desconocimiento casi total del mismo tan importante como grave. Creo que para hablar a nivel parlamentario hay que tener un poco, o quizás bastante conocimiento de sociología, filosofía, psicología, teología, humanidades, relaciones humanas y por supuesto, de medicina. En primer lugar, hay que partir de la base que el aborto es la eliminación de un ser humano, por lo tanto es un crimen aberrante por varios motivos: primero, se asesina a un ser humano infinitamente inocente; segundo, de absoluta imposibilidad para defenderse; tercero, se está eliminando al ser más grande del universo creado por la naturaleza (obra de Dios para los cristianos) a fin de integrar la futura humanidad; cuarto, se ha herido severamente la esencia misma de la humanidad porque uno de su ser más apreciado fue eliminado; quinto, se ha eliminado la oportunidad de que un ser entre a unirse a la humanidad para disfrutar de lo más infinitamente grande que tiene el ser humano, la Vida (no olvidar que el primer derecho del ser humano es nacer); sexto, se eliminó la posibilidad estadística de que ese ser humano podría haber sido, en su vida adulta, alguien benefactor de la humanidad, como nos dice la historia de muchísimos casos que han sucedido. Como se puede notar de todo lo expuesto, el aborto provoca una lesión sensible y severísima a la humanidad, por lo tanto se lo podría catalogar como un aberrante crimen de lesa humanidad (la palabra "lesa" son crímenes que lesiona los derechos más fundamentales del hombre que son el derecho a nacer y el derecho a integrar la humanidad. Lo demás son inventos de los hombres). En las situaciones que se aducen para justificarlo ¿como violaciones?, el Estado está en condiciones de resolverlas.





























