Con tristeza escucho cuando se ataca a un docente. Me parece un disparate, un hecho totalmente corrupto y aberrante. En nuestra niñez, la maestra e ir a la escuela representaba la esperanza, tranquilidad, paz y sabíamos que íbamos para aprender y educarnos. Pero a todo esto creo que hay falencias, fundamentalmente en la Justicia. Días pasados leí un artículo de un hecho sucedido en España: la madre de una adolescente increpó y golpeó a una docente y un juez con mucha valentía, castigó y sentenció a ésta con seis meses de prisión. Ejemplar. Luego habrán seguido las discusiones y aclaraciones, pero primero el respeto. A los maestros también les digo que no es un buen ejemplo para con los educandos estar permanentemente en paros, conflictos y faltas de clases; a los niños no les interesa nada de gremialismos y acuerdos, ellos quieren asistir a la escuela y tener sus clases normales. Educadores: dejen los intereses y conflictos, ajenos al alumnado, para el mes de enero.






























