Quiero hacer público mi agradecimiento a la intendenta municipal de Rosario por haber hecho posible a los vecinos del barrio Alberdi, cercanos a la plaza Santos Dumont, que vivir en esta zona se haya tornado insoportable. Gracias por permitir que funcione el boliche ubicado en la esquina de Eudoro Carrasco y Freyre, con música a todo volumen sin límite de días ni horarios. Sería un buen ejemplo a seguir por los empresarios de la noche construir y ocupar espacios públicos (como es calle Freyre), poner un parlante que aturda a los vecinos y llenarlos de mesas y sillas, podrían hacerlos en plazas, parques, otras calles cerradas, hay que proponerlo. Gracias por hacer que todo esté permitido. Gracias a los inspectores que pese a los reiterados reclamos y quejas, su incapacidad (para no ser mal pensados) han hecho posible que este boliche siga creciendo día a día. Gracias por hacer de lado toda reglamentación y permitir funcionar sin habilitación correspondiente a este rubro, por dejar de lado todo requerimiento de insonorización, de aspectos constructivos, de medición de nivel sonoro y demás. Espero ansioso un fin de semana y llevar una mañana a mis hijos, pararnos frente al boliche a la hora de cierre (9 o 10) y que vean el esfuerzo de la Municipalidad por lograr que los adolescentes puedan convertirse en una especie de zombies, que salen del local oscuro con los ojos chiquitos, alcoholizados o algo así y puedan regresar a sus hogares a la luz del día y no ante la inseguridad de la noche. Por todo esto y algo mas, señora Fein, muchas gracias.






























