“La Nación tomó una decisión de preservar su equilibrio fiscal tirando el lastre del gasto a las provincias o recortando recursos, y cada provincia lo asimiló con las posibilidades que tiene y la firmeza que le pareció conveniente”, señaló el ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares. Y agregó que, para el gobierno santafesino “el reclamo al Estado nacional debe convivir con la obligación de hacerse cargo de los problemas con las posibilidades que tiene”.
Olivares contestó así a la pregunta sobre el impacto que podría tener en el resto de las provincias el conflicto social en Misiones, el primer estallido del interior en la era Milei. “Obviamente que todo lo que acontece en el país siempre se tiene en cuenta”, señaló durante una entrevista con el programa radial La Banda Cambiaria, durante la que defendió la manera como se paró la administración santafesina frente a un escenario de recorte de recursos federales. “Al tiempo que reclamamos lo que entendemos que nos corresponde también tenemos una mirada de racionalidad en la gestión del Estado que nos permitió acumular un 82% de aumento salarial en este semestre y avanzar con un proceso de inversión, por ejemplo, en materia de seguridad, principalmente con la compra de patrulleros y el incremento de las horas extraordinarias a la policía; también en el refuerzo a comedores comunitarios y escolares”, señaló.
Olivares aclaró que ninguno de los reclamos por poda de recursos, sea por subsidios al transporte, obra pública, Caja de Jubilaciones o el fondo de incentivo docente, tuvo respuesta positiva.
Por lo pronto, durante la semana, el gobierno logró cerrar la paritaria con la mayoría de los gremios del sector público, tras ofrecer un aumento del 9% para abril, 5% para mayo y 4% para junio, completando un 18% para el trimestre. “Lo primero que hay que destacar es el proceso de diálogo porque entendemos que es la apuesta para superar el conflicto, desde el 4 de enero y logramos recomponer asuntos salariales y no salariales, transitando un primer semestre no exento de tensiones propias de un contexto nacional muy complicado”, dijo. Y aseguró que tras este avance “se puede avanzar hacia temas que de alguna manera tienen que ver con los casi cuatro millones de santafesinos y no solo con la comunidad que integra el Estado, en el sentido de la administración y la prestación de servicios”.
En este contexto, Olivares insistió en su defensa del premio por asistencia que se implementó para la actividad docente, que los gremios denuncian como un retorno al presentismo que implementó Carlos Reutemann en los años 90. “No es lo mismo porque acá no hay quita, hay un salario que se acuerda en paritaria y se mantiene con todas las licencias y franquicias que le corresponden al trabajador, lo que ponemos es una recompensa, no un mecanismo punitivo, para quienes han podido durante un determinado mes y también durante un trimestre ir prácticamente todos los días a cumplir con funciones”, aseguró.
El ministro de Economía también se refirió a otro de los frentes de conflicto de las últimas semanas, como es el corte de prestaciones que habían sufrido los afiliados al Iapos, por el reclamo de aumento por parte de clínicas y sanatorios. El diferendo finalmente se zanjó pero, en el medio, la dependencia que conduce asumió una suerte de intervención de la obra social de la provincia, que tiene 600 mil afiliados.
“Todos los prestadores del Iapos perciben normalmente lo que es su retribución, lo que está pasando es lo que acontece con todos los sectores de salud, con una evolución muy distinta entre los recursos de las entidades financiadoras y los costos prestacionales, a lo que se sumó la fuerte suba de precios relativos de finales del año pasado”, indicó. Al mismo tiempo, llamó a “abordar con racionalidad esta situación obliga a poner en foco en algunas cuestiones que antes, quizás porque había menores urgencias, posiblemente se posponían”. Se refirió a la actualización al doble del costo de las prestaciones, después de un período de retraso, que “impactó plenamente en los últimos meses del año pasado y al principio de este año”.
“Esperamos recomponer y así transitar durante el año con una convergencia entre los recursos y los costos, pero atendiendo a que el año pasado hubo una recomposición acelerada”, aclaró.
En medio de este complejo panorama, la coparticipación de mayo vino con algún extra para las provincias, ya que las empresas que cerraron balances a fines de 2023 empezaron a pagar los saldos de las declaraciones juradas del impuesto a las ganancias. Pero Olivares aclaró que se trata de un fenómeno puntual, acotado a ese impuesto y a este mes. “Cuando uno le quita esta tendencia, lo que vemos es que por cada punto de inflación crece 0,6 ó 0,7 la recaudación”, dijo. Y por eso, señaló, “hay que mover los gastos en esa misma sintonía”. Se mostró confiado en cerrar el semestre “con equilibrio presupuestario”.