En cuanto al Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), perdió 40,8% de su poder adquisitivo durante el gobierno de Milei. Para recuperar el nivel promedio registrado en 2023, el salario mínimo debería incrementarse en $271.315, equivalente a un aumento de 70,7%, a valores de septiembre de 2026.
Jubilaciones
Desde marzo de 2024, el bono para los jubilados que cobran la mínima permanece congelado en $70.000, sin actualización durante 30 meses. Esta decisión implica una pérdida creciente para quienes dependen de este refuerzo para complementar sus haberes. Si el bono se hubiera actualizado aplicando el mismo criterio de movilidad que se utiliza para el haber jubilatorio, en septiembre de 2026 debería alcanzar los $223.148. Es decir, el congelamiento del bono representa una pérdida de $153.148 mensuales para cada jubilado que percibe el haber mínimo.
Los jubilados que cobran la mínima acumulan una pérdida de casi 20% en términos reales durante la gestión de Milei. En el trimestre julio -septiembre de 2026, las jubilaciones con bono se ubican 19,2% por debajo del nivel correspondiente al último trimestre del gobierno anterior. La pérdida es considerablemente menor para quienes no perciben el bono: en el mismo período, las jubilaciones sin bono registran una caída real de 1,5%. El Cepa aclaró que “la comparación trimestral es la adecuada desde el punto de vista metodológico, dado que la fórmula de movilidad vigente durante el gobierno anterior determinaba actualizaciones con una dinámica que hace necesario comparar períodos de tres meses para evitar distorsiones”.
Morosidad del crédito
Durante los primeros 1.000 días de la gestión de Milei, el deterioro de la situación financiera de las familias también se reflejó en un fuerte aumento de la morosidad. El proceso comenzó en los primeros meses y se profundizó especialmente desde fines de 2024, a medida que los ingresos perdieron capacidad de pago y los hogares recurrieron crecientemente al crédito para sostener sus gastos.
En el sistema bancario, la morosidad de las familias alcanzó niveles que no se observaban desde la crisis de 2001. Si bien todavía se encuentra por debajo del máximo histórico, cuando la irregularidad llegó al 32,7% en septiembre de 2003, el nivel actual (13% en julio) constituye uno de los registros más elevados de las últimas décadas. El panorama resulta aún más preocupante cuando se incorporan las deudas con proveedores no financieros de crédito (PNFC), que para facilitar la lectura denominamos “billeteras virtuales”. En este segmento, la aceleración de la mora cobró particular fuerza durante esta gestión: pasó de 7,3% en noviembre de 2024 a 33,9% en julio de 2026, superando incluso el máximo previo de 27,1% registrado en mayo de 2020, en plena pandemia.
Si se consideran conjuntamente las deudas con bancos y billeteras virtuales, la irregularidad total de las familias alcanzó aproximadamente 15,7% en julio de 2026.
Consumo masivo
Según la Encuesta de Supermercados del Indec, las ventas a precios constantes, en la serie desestacionalizada, cayeron acumulan un retroceso de 10,3% en relación al promedio enero 2022 a noviembre 2023. El deterioro es todavía mayor en los autoservicios mayoristas, un canal especialmente relevante para los hogares que buscan precios más bajos. Allí, las ventas acumularon una caída de 16,9%.
“La caída del consumo no puede atribuirse únicamente a una migración hacia las compras online, si bien el comercio electrónico continúa expandiéndose, los datos de la CACE muestran que el crecimiento de las operaciones no se traduce en una mayor facturación real”, señaló el centro de estudios. Durante el primer semestre de 2026, las órdenes de compra aumentaron 21% interanual y las unidades vendidas 22%, pero la facturación real 8 cayó entre 4,8% y 5,5%, según el índice utilizado para deflactarla. El canal online ya representa el 28% de las ventas de las empresas relevadas y cerca del 8% de la demanda privada medida por el Indec.
Los datos de Scentia, consultora especializada en consumo masivo, muestran una caída de 12,9% respecto del modelo anterior, tomando como referencia el promedio del período eneronoviembre de 2023.
Inversión
Según el gobierno, la inversión es el principal motor del crecimiento económico. Sin embargo, cuando se observa la evolución de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), los datos muestran un panorama complejo. De los nueve trimestres con información disponible desde el inicio de la gestión de Milei, en cinco se registraron caídas interanuales. Además, los últimos dos trimestres disponibles muestran un deterioro particularmente marcado: ayó 2,6% interanual en el cuarto de 2025 y 11,6% en el primero de 2026.
“La tendencia tampoco parece haberse revertido en el segundo trimestre de 2026, consultoras privadas proyectan una nueva caída interanual de la inversión, lo que confirmaría que, pese al discurso oficial, la inversión todavía no logra consolidarse como el motor de un crecimiento sostenido”, señalaron.
En julio de 2026, la Inversión Extranjera Directa (IED) neta en el mercado de cambios registró un saldo positivo de apenas u$s 40 millones y desde diciembre de 2023 el saldo acumulado se mantiene negativo, marcando una desinversión neta de u$s 1.193 millones por parte de los no residentes.
Desocupación
Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec para los 31 aglomerados urbanos, en el primer trimestre de 2026 la tasa de desocupación fue de 7,8%, apenas 0,1 punto porcentual por debajo del mismo trimestre de 2025. En términos interanuales se incorporaron 328.000 personas al empleo, pero la Población Económicamente Activa (PEA) creció en 342.000 personas. Es decir que el mercado laboral generó puestos de trabajo a un ritmo menor que el crecimiento de la cantidad de personas que salieron a buscar empleo, lo que derivó en un aumento de 14.000 desocupados respecto del primer trimestre de 2025. Además, la cantidad de personas desempleadas se encuentra todavía significativamente por encima del nivel registrado al inicio de la gestión: respecto del cuarto trimestre de 2023, se acumula un incremento de 323.000 desocupados. En términos absolutos, el dato implica que 1.765.000 personas se encontraban desocupadas en el primer trimestre de 2026. El Cepa subrayó que, por detrás de una tasa que parece estable, entonces, “se esconde un mercado laboral que no logra absorber el crecimiento de la población que busca trabajo y mantiene un número de desocupados muy superior al de diciembre de 2023”.
Empleo registrado
La cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas se redujo un 4,18%, lo que representa una pérdida de 411.613 puestos de trabajo, al pasar de 9.857.173 a 9.445.560, lo que equivale a 450 trabajadores menos por día desde la asunción del gobierno de Javier Milei.
El sector más afectado en términos de pérdida de puestos de trabajo fue el de Industria manufacturera con una reducción de 97.312 trabajadores entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. Le sigue el sector de Construcción que perdió 80.399 puestos. También registraron caídas significativas en Servicio de transporte y almacenamiento con 72.480 empleos menos, y Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria con una pérdida de 72.312 puestos de trabajo.
Informalidad laboral
En el primer trimestre de 2026, la tasa de empleo no registrado alcanzó el 44,2%, lo que implica un incremento de 2,2 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2025 y de 3,4 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre de 2023. Esto significa, según apuntaron los economistas, que más de cuatro de cada diez trabajadores ocupados se desempeñan “en condiciones de informalidad, sin acceso a derechos laborales básicos, aportes jubilatorios, cobertura de salud, licencias pagas o mecanismos de protección frente al desempleo”.
Cantidad de empresas empleadoras
La comparación entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 muestra una disminución en la cantidad de empleadores, pasando de 512.357 a 481.724. Esto implica una contracción de 30.633 empresas, es decir, 33,5 empresas por día, reflejando una tendencia negativa en el tejido empresarial durante el período.
El sector de comercio fue el más afectado, con una pérdida de 8.408 empleadores en 30 meses. Otros rubros también registraron caídas significativas: servicio de transporte y almacenamiento perdió 6.733, servicios inmobiliarias sufrió una caída de 4.098 empleadores, industria manufacturera de 4.020, servicios profesionales, científicos y técnicos de 2.691 y agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca de 2.421 empleadores en el período.
Producción industrial
Según el Indice de Producción Industrial (IPI) del Indec, la producción manufacturera acumuló una caída de 2,2% interanual durante el primer semestre de 2026 y en el promedio de la gestión de Milei, la producción industrial se encuentra 10,2% por debajo del promedio del período previo. El dato resulta especialmente relevante por el peso de la industria en la generación de empleo, la inversión y los encadenamientos productivos. A 1.000 días del inicio de la gestión, la industria continúa operando por debajo de los niveles que tenía antes de diciembre de 2023.