Economía

Mercado del patio: trinchera contra la crisis

Los comerciantes buscan que se promocione más el espacio para atraer a nuevos clientes: mejor calidad y menor precio.

Domingo 01 de Julio de 2018

El Mercado del Patio expresa distintas realidades. Una de ellas es optimista y la otra, está atravesada por la realidad económica del país. Ambas conviven en ese espacio comercial minorista único que hace ocho meses funciona en la ciudad y que reúne a más de 40 empresas locales, la mayoría emprendedores de la economía social.

En plena crisis de 2001 cuando comenzó a fabricar chipá en el almacén de barrio que tenía en Rosario para buscar una forma alternativa de ingresar recursos a la economía familiar, Fredy Cardozo nunca imaginó que sus productos trascenderían las fronteras locales y mucho menos que, como ahora, su marca "Chipá Porá", estaría tocando las puertas del mercado norteamericano, puntualmente de la cosmopolita ciudad de Nueva York. El emprendedor, reconoce que la gran vidriera que le permitió dar este salto, que puede cambiar para siempre su negocio, es el Mercado del Patio, el espacio donde se prioriza la oferta de productos locales y regionales en un trato directo entre productor y consumidor bajo la consigna "de mejor calidad y precio justo".

En eso también coincide Patricia Reccio, propietaria de Posta Gourmet, uno de los emprendimientos que ingresó al Mercado del Patio con stand propio a través de la incubadora que promovió el gobierno rosarino. Aunque alertó: "Hoy no la estamos pasando bien". La emprendedora reconoce que "no fue fácil" ingresar a este espacio y en su relato da cuenta de que las expectativas iniciales aún no están cumplidas a pleno. "Las ventas están bajando por varias causas, una puede ser la situación de económica del país pero también por la falta de conocimiento. No se conoce realmente qué es y que hay aquí", agrega y se suma a varias voces que reclaman "mayor promoción" oficial.

"Hay que transmitir que el Mercado del Patio es una experiencia de compra. Tenés todo lo que podés encontrar en un supermercado y más, porque sumado a la comodidad, está el trato directo con el que produce, podés pasear, desayunar", sugiere Fabiana Pereiro, profesora de biología y propietaria de Yo Amo a mis Kokedamas, un emprendimiento a través del cual hace junto a su hija plantas que viven en una maceta orgánica y tiene su propio local también a través de la incubación, una herramienta que permitió que emprendedores con determinada escala pero sin la capacidad suficiente para participar del proceso licitatorio tradicional del mercado puedan contar con un stand propio.

Cardozo, Reccio y Pereiro son parte del numeroso grupo de emprendedores que participan del Mercado del Patio, primer mercado minorista del país en integrar la Unión Mundial de Mercados Mayoristas (World Union of Wholesale Market). Todos ellos hicieron —y algunos hoy continúan— sus primeros recorridos en las ferias municipales promovidas por la Secretaría de Economía Social que funcionan en distintos puntos de la ciudad. Hoy ese espacio no sólo oficia como una vidriera que catapulta a nuevos negocios, sino además es un termómetro que les permite medir el pulso de la actividad.

Allí conviven también los más de 50 emprendedores de menor escala que forman parte del Biomercado, el espacio de la Secretaría de Economía Social municipal y el programa Rosario Emprende. "Cada vez sumamos más, hay alimentos plantas, artículos de diseño vinculados a esto", señaló el titular del área Nicolás Gianelloni, y aunque asume las demandas planteadas por los emprendedores y reconoce que aún quedan por definir el destino de algunos espacios como el auditorio que forma parte de la infraestructura del ex Patio de la Madera donde hoy funciona el mercado, también asegura que la experiencia tiene mucho más en el haber que en el debe. "Ya no hay más espacio en el mercado, y ahora que está instalado, que funciona, muchos quieren venir", reconoce el funcionario.

"Creemos que la situación del país es difícil pero hay que perseverar, poner más empeño en estos tiempos", relata Néstor, quien produce y vende cactus, suculentas y fabrica en forma artesanal las propias macetas que están expuestas en el local del Biomercado. El emprendedor no desconoce la merma en las ventas y por eso sigue participando semanalmente de las ferias y capacitándose.

Similar es el caso de Marcela que también en el Biomercado ofrece su producción de miel y derivados, como artículos con granola, entre otros. "La venta no es constante, en verano baja el consumo de nuestros productos pero estar acá nos permitió mantenerlas a lo largo del año", relata y sintetiza una de las ventajas del mercado, que como otras experiencias similares en el mundo, permite lograr un equilibrio en términos económicos maximizando las ganancias en épocas buenas pero amortiguando las pérdidas en períodos más recesivos.

Para lograr potenciar esa característica, Marcela también reconoce que es clave enfocarse en la identidad del Mercado del Patio. "Creo que hay una falencia y es que pese a la publicidad no se logró que los rosarinos relacionen el nombre con el concepto de mercado", dijo. Explica sintéticamente que "este es mercado de compras, de abastecimiento diario, donde el que viene puede encontrar todo lo que necesita para la alimentación y a muy buenos precios".

Esa falla comunicacional es la que la emprendedora observa cuando dialoga con los propios clientes quienes preguntan en su paso por el mercado cosas como: "¿Esto dónde se fabrica? O ¿Dónde tienen el local de lo que muestran acá?". Ante eso "nos encontramos respondiendo que lo fabricamos nosotros y éste es nuestro lugar de venta", aclara Marcela. Una vez superada esta instancia, el vínculo productor - consumidor es mucho más fluido e incluso los emprendedores aseguran que terminan logrando una demanda cautiva.

Alejandra Suárez comenzó en 2011 a ofrecer sus productos de panificación y repostería, algunos de tipo árabe, un conocimiento que adquirió de la tradición familiar, en las ferias y luego en el Biomercado. "Creo que falta publicidad sobre lo que aquí se vende", dice convencida de que potenciando ese aspecto el resto fluye solo. "Hoy tenemos muchos clientes que conocen nuestros productos y cuando los prueban vuelven", relata la emprendedora que reconoce el trabajo de la ex subsecretaría y actual secretaría de Economía Social como trampolín para la creación de empleo a partir del espacio emprendedor.

Pero Suárez también reconoce que el Mercado del Patio no le escapa a las generales de la ley y refleja la desaceleración de la economía. "Las ventas se mueven menos de lo esperado. En particular siento que el año nunca empezó", sintetizó.

Para Marisa Pereyra, quien fue mantera y llegó a las ferias a través del programa "Cuida tu idea", una iniciativa destinada específicamente a mujeres con emprendimientos, todo fue crecimiento. "Participé de las ferias de Villa Hortensia y del programa", relata para dar cuenta del salto a un emprendimiento más formalizado y asegura que su clave para avanzar fue "reciclarme constantemente". Tanto es así que a su emprendimiento inicial de fabricación de budas y elefantes en distintos materiales le sumó el de macetas que hoy comercializa en el Biomercado dentro del Mercado del Patio.

También en el mercado los comerciantes recurren a las herramientas tradicionales como las promoción de ofertas y descuentos con tarjetas de crédito en determinados días para captar clientes.

Para Pereiro (Yo Amo a mis Kokedamas) una fórmula exitosa para darle impulso al mercado son las ofertas masivas y de alto impacto. "Estamos ahora analizando encarar una promoción de 200 ofertas en poco tiempo. Acciones como estas ayudan", dijo y valoró la capacitación como una forma de potenciar las estrategias de negocios. "Soy profesora de biología y es una experiencia única poder trabajar de lo que me gusta. Creía que era imposible pero me capacitaron, me abrieron la cabeza y pude hacer un plan de negocios", relata.

"La presencia aquí hizo crecer nuestro mercado", sintetiza Fredy Cardozo, quien asegura que además de la fabricación de chipá, un producto libre de gluten y apto para celíacos, también sumaron nuevos productos como pizzas, tartas, para satisfacer a una demanda renovada. "Aquí buscamos respetar la consigna de productos artesanales al precio justo, donde no hay intermediarios sino una comercialización directa". Esa vidriera fue la que logró la visibilidad suficiente para que un empresario que tiene una cadena de distribución de congelados y un restaurante en Queens en el bajo Manhattan (Nueva York) eligiera a sus productos entre varios del país para vender en Estados Unidos. El emprendedor viajará pronto hacia ese destino y allí analizarán, en el lugar, la forma que le darán al negocio.

Junto a los emprendedores conviven en el Mercado del Patio comercios y empresas consolidadas en la región como Sanguinetti Pastas, La Montevideana, Pescadería Santa Lucía y otras referentes de entidades como Federación Agraria (Almacén de frutas La Melga), el almacén cooperativo de la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe), el almacén de quesos promocionado, una iniciativa del gobierno de Santa Fe, el almacén del Inta (Alma Rural) o la carnicería de Agricultores Federados Argentinos, entre otros. Además, están acompañados por los espacios gastronómicos (restaurantes y bares), que también forman parte de la oferta.

A la demanda de una promoción que defina más claramente el concepto del mercado, los emprendedores le suman el reclamo de infraestructura, especialmente de estacionamiento para facilitar la llegada de clientes. En ese punto, la concejala María Eugenia Schmuck, adelantó que presentó un proyecto en el Concejo, cuyo estudio de factibilidad está en manos del Ejecutivo, para concretar estacionamientos subterráneos en la zona del parque aledaño al predio y en áreas de la Terminal de Omnibus, una iniciativa que resultó fallida por falta de oferentes en el área central de la ciudad.

Para el municipio, "la idea inicial fue reunir en un espacio productos de la mejor calidad y con muy buen precio. Y lo logramos", detalla Gianelloni. Para los emprendedores, la desaceleración del consumo y algunas acciones pendientes les pusieron un freno a las expectativas iniciales. Dos realidades que conviven en la dinámica cotidiana.


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