El ministro de Economía, Sergio Massa, confirmó el pago de un vencimiento de u$s 2.700 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) pero aclaró que se realizó sin usar “ni un sólo dólar de sus reservas”. La operación se realizó a través de un préstamo del Banco Latinoamericano de Desarrollo (CAF) y con yuanes del segundo tramo del swap acordado con China.
“Quiero llevarles tranquilidad, Argentina no va a usar un solo dólar de sus reservas para pagar el vencimiento”, señaló Massa en un mensaje difundido desde el Palacio Hacienda, previo a la apertura de los mercados financieros.
El mercado respondió con tensa calma. El dólar minorista cerró a $ 287,92 promedio en el mercado oficial porteño, con un incremento de $ 1,36. En julio subió $ 17,76, equivalente a 6,57%. El blue bajó un peso este lunes, a $ 550, y en los últimos 31 días saltó $ 57. El contado con liquidación (CCL) subió 0,8%, a $ 551,27, mientras que el MEP finalizó sin cambios, a $ 510.
En tanto, el índice líder de la Bolsa porteña bajó 0,14%, aunque registró a lo largo de julio un incremento de 7,24%. Los bonos en dólares cayeron hasta 15 centavos promedio pero en el balance mensual subieron hasta 3%.
El dólar agro está acudiendo al rescate del Banco Central, que compró u$s 177 millones en el mercado de cambios y marcó la sexta rueda consecutiva con saldo positivo. Así, achicó el saldo negativo de julio a u$s 375 millones.
El dólar agro aportó en julio u$s 1.226 millones. El maíz, la nueva estrella del tipo de cambio diferencial a $ 340, sale rápido. Los productores comercializaron más de 3,1 millones toneladas en la primera semana de su inclusión en la tercera edición del Programa de Incremento Exportador (PIE).
Según Dante Romano, analista del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, el gobierno alcanzará en 15 días el objetivo de obtener divisas por u$s 2.000 millones por vía de las exportaciones de cereal forrajero. “En la primera semana le pusieron precio a 3,2 millones de toneladas, generando una liquidación de casi u$s 900 millones”, destacó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Como consecuencia de la peor sequía en varias décadas, el ingreso neto de dólares por parte del sector agroexportador se desplomó en casi u$s 11.000 millones durante el primer semestre del año, lo que golpeó muy fuerte a las reservas del BCRA, según indicó el economista del Iaraf, Nadin Argañaraz.
Esta situación obligó al ministro de Economía, Sergio Massa, a extremar su creatividad para conseguir divisas y evitar una brusca devaluación, al tiempo que garantizar el funcionamiento de la economía. Dólares especiales, impuestos a la importación, devaluaciones selectivas y operaciones de créditos cruzadas con China y el FMI estuvieron en el menú.
Todo mientras negocia con el FMI estrictas medidas de ajuste cambio de refinanciar vencimientos de este año. Mientras espera que el Fondo haga su parte, algo que no ocurrió por el momento, el gobierno nacional sí hace la suya.
Por ejemplo, aplicó una fuerte reducción en los subsidios durante junio. La Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (Asap) calculó una reducción de 33,7% interanual, lo que aceleró la rebaja que venía mostrando a lo largo del año y que acumulaba un 20,4%. La entidad destacó también que la caída de ingresos totales de la administración pública nacional desaceleró durante el sexto mes del año, al 0,3% en la comparación interanual. Los gastos totales bajaron 10,4% interanual en junio y 7,9% en el acumulado del año.
El resultado financiero acumulado al primer semestre de 2023 alcanzó un déficit de $ 3,6 billones, lo que equivale a 2,1% del PBI, mientras que el déficit primario fue de $ 2,2 billones, 1,3% del PBI.
“El acuerdo con el fondo es probablemente la peor herencia del gobierno anterior, básicamente porque se trata de una deuda que no está ni en rutas, ni escuelas, ni hospitales, ni en ninguna mejora ni para las empresas, ni para las familias argentinas”, reflexionó Massa en la apertura de su escueto mensaje.
De hecho, recordó que “terminó siendo un programa que solo sirvió para financiar la salida de capitales de la Argentina allá por el 2018-2019”, dijo Massa, quien admitió que no le queda otra que enfrentar la crisis.