El Banco Central se alzó con su mayor compra de dólares desde mayo, al cabo de una jornada en la que subieron los bonos de deuda. Entre las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, sobresalió la de la rosarina Bioceres, que trepó casi 10% luego de que las autoridades regulatorias de Estados Unidos autorizaran la siembra y producción en ese país del trigo tolerante a la sequía que desarrollaron investigadores del Conicet, asociados con la biotecnológica. En los mercados paralelos del dólar, el blue siguió con la tendencia a la baja y los financieros amagaron con pegar un salto pero fueron contenidos por una fuerte intervención del Banco Central.
Los bonos soberanos en dólares marcaron mayoría de subas. y el riesgo país perforó los 1.500 puntos básicos. Las acciones cotizaron mixtas en el panel local y en Nueva York, pero novedades sobre la aprobación del trigo transgénico en Estados Unidos impulsaron el papel de Bioceres. En la Bolsa porteña, el S&P Merval cayó 0,1%.
En el mercado del dólar, el blue bajó $ 5, por segundo día consecutivo, y cotizó a $ 1.335 para la venta en las cuevas porteñas, el valor más bajo en dos meses. El MEP ($ 1.282,19) y el CCL ($ 1.291,78) cerraron en baja luego de una fuerte intervención del Central, que evitó que se estacionaran arriba del umbral de los $ 1.300. La autoridad monetaria vendió u$s 60 millones con ese fin.
En el mercado oficial, el BCRA compró u$s154 millones durante esta rueda. Se trató así del resultado neto positivo más elevado desde el 21 de mayo. La razón es que cayeron las importaciones, anticipando la rebaja del impuesto País. Por los pagos de energía del día anterior, las reservas cayeron u$s 94 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó temprano en una entrevista radial la baja de 17,5% al 7,5% en el impuesto País, a partir de septiembre. La medida restará esa carga fiscal a los pagos de importaciones de bienes y servicios, pero no regirá para los consumos con tarjeta y los viajes al exterior. Así, los tipos de cambio conocidos como tarjeta y turista, se mantendrán.
“Creo que sí va a implicar una reducción de precios en septiembre”, dijo Caputo. En base a esa percepción, activó nuevos aumentos de tarifas para el mes que entra.
El gobierno busca convencer al mercado de su hoja de ruta. El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, expuso ante inversores estadunidenses sobre los lineamientos del plan oficial y aseguró: “La economía ha superado la crisis”. En la presentación de su informe, el funcionario mostró un tablero de datos de alta frecuencia de julio que muestra repuntes mensuales en algunos rubros.
El funcionario dijo también que la fase 1 del programa económico consistió en la implementación de una “estrategia de salida fiscal inmediata” (el fuerte ajuste del primer semestre), que la fase 2 (actual) implica el “establecimiento de un marco monetario ortodoxo” y que la venidera fase 3 será la “transición hacia la competencia de monedas y el levantamiento prudente de los controles cambiarios”.
El mensaje coincide con las declaraciones de Caputo y de Javier Milei ,tendientes a intentar contener las ansiedades del mercado respecto de la apertura del cepo. El gobierno considera que aún no están dadas las condiciones y que recién lo hará cuando no haya riesgos de cimbronazos cambiarios.
De hecho, días atrás, Milei sumó una nueva condición previa a la apertura de los controles de capitales. Dijo que antes de hacerlo la base monetaria debe equipararse con la base monetaria amplia, es decir, que debería desaparecer el exceso de liquidez materializado en el stock de Lefi en poder de los bancos y en los depósitos del gobierno en el BCRA.
Werning volvió a mostrar ante los inversores estadounidenses un gráfico del BCRA que señala que la entidad espera que eso recién ocurra en 2027. Con todo, recalcó que la autoridad monetaria buscará flexibilizar los controles cambiarios “prudentemente” a medida que “disminuya la brecha cambiaria”.
Sin embargo, las principales agencias calificadoras de riesgo a nivel mundial siguen viendo con preocupación las vulnerabilidades de la economía argentina y cuestionan la capacidad del país para cumplir con sus compromisos de deuda en el próximo año. Tanto S&P como Moody’s decidieron mantener sin cambios las calificaciones crediticias de la Argentina. En julio, Moody’s mantuvo su calificación en Ca, mientras que S&P hizo lo propio en agosto, conservando la calificación CCC.
El Ministerio de Economía realizó el miércoles la última licitación de deuda en pesos de agosto. Colocó cuatro letras a tasa fija (Lecap) y un bono atado a la inflación (CER) por $ 4,47 billones. Así, logró renovar los vencimientos de fin de mes y captó un excedente de $ 860.000 millones, que irá a engrosar el colchón de liquidez de cara a los abultados compromisos de septiembre.