Economía

Cargill despide a 44 trabajadores en Santa Fe y el gremio lanzó un paro

La empresa dijo que los despedidos serán reemplazados por nuevos empleados. El gremio denuncia una acción de "disciplinamiento"

Miércoles 31 de Enero de 2018

La multinacional Cargill despidió ayer a 44 trabajadores de sus plantas santafesinas de Villa Gobernador Gálvez y Punta Alvear que no habían aceptado la propuesta de retiros voluntarios ofrecidos hace veinte días por la compañía en el marco de un proceso de "transformación de las operaciones de las fábricas de molienda de soja y puertos en Argentina", según indicó la propia empresa en un comunicado. Frente a esta situación, ayer la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso lanzó un paro por tiempo indeterminado en ambos establecimientos fabriles y el de Bahía Blanca y exigió "la inmediata reincorporación de todos los cesanteados", declarándose en "estado de alerta permanente".

En el transcurso de la tarde de ayer se iba confirmando la decisión empresarial conforme los trabajadores iban recibiendo los telegramas de despido en sus domicilios. Ante esta situación, el Ministerio de Trabajo de la provincia convocó a las partes para hoy a las 9 a una audiencia de conciliación que estiman presidirá el propio ministro Julio Genesini.

El gremio denunció ayer que Cargill impidió el ingreso en la mañana a más de 40 operarios en el complejo Punta Alvear-Villa Gobernador Gálvez, en el sur de Rosario, que se suma al despido de otro trabajador en la planta de bahiense. "Pocos días atrás, la patronal se había comprometido expresamente ante el gremio a suspender todo tipo de medida en este sentido", indicó la Federación Aceitera.

Así, denuncian el incumplimiento de un acuerdo entre la empresa y el gremio que tuvo lugar a principios de mes cuando Cargill planteó a un grupo de 52 trabajadores un plan de retiros voluntarios a los cuales sólo ocho accedieron y 44 se negó.

En un escueto comunicado, la multinacional granaria _cuyo CEO David MacLennan se reunió hace pocos días en Davos con el presidente Mauricio Macri para analizar inversiones en el país_ señaló que "Cargill se encuentra comprometido en un proceso de transformación de las operaciones de las plantas de molienda de soja y puertos en Argentina y eso involucra el reemplazo de determinados perfiles con el objetivo de adaptarlos a las nuevas necesidades del negocio, en un entorno cada vez más exigente y desafiante".

Aclaró además que "el proceso que se inició con un plan de retiro acordado a principios de mes, en nuestras plantas de Santa Fe y Bahía Blanca y continúa ahora con la desvinculación de un grupo limitado de empleados, los cuales fueron notificados, de sectores operativos de dichas plantas".

Sin embargo, el gremio aseguró que las negociaciones no tuvieron esas características. El delegado de la Federación Aceitera en la compañía y secretario de Salud Laboral del gremio, Marco Pozzi, detalló ayer que hace unos veinte días "la patronal había ofrecido retiros voluntarios a un total de 52 trabajadores de ambas plantas, de los cuales ocho aceptaron, mientras que 28 de la sede villagalvense y 16 de la de Alvear no accedieron". Ante esto, representantes de la empresa y del gremio aceitero se reunieron y la patronal "se comprometió a no despedir a ninguno de esos 44 que no aceptaron los retiros", contó el dirigente, quien se encontraba junto a los trabajadores de ambas plantas realizando un acampe pacífico en las terminales, aunque sin cortes de rutas, y frente incesante paso de móviles de Prefectura, que ingresaban y salían de los establecimientos.

"A las 6 de la mañana _cuando terminaba un turno y comenzaba el siguiente_, nos encontramos con que a tres compañeros de Alvear y cinco de Villa Gobernador Gálvez no los dejaron entrar, por lo que salimos todos a la calle y no ingreso nadie más. Sólo quedaron adentro los de alto mando", comentó Pozzi.

Asamblea y paro

Cerca del mediodía de ayer se realizó una asamblea encabezada por el secretario general del la federación, Adrián Dávalos, quien afirmó que la conducta de la empresa, "es una clara provocación y tiene que ver con lo que pretende este gobierno que es disciplinarnos de cara a las paritarias que buscan sean de un 15 por ciento". Y aseguró que desde el gremio "no vamos a aceptar ningún tope ni despido".

Además, dijo que esto es "totalmente arbitrario, ya que Cargill no puede argumentar dificultades económicas para justificar estos despidos, siendo empresa líder en el complejo oleaginoso con una facturación de 47.580 millones de pesos sólo en el 2017".

Dávalos observó que Cargill "se vino preparando para esto", en alusión a que desde la semana pasada se evidenció menos actividad en las plantas, al punto que ayer no había barcos en los muelles ni camiones en las playas.

Viejos por nuevos

En el texto difundido ayer la empresa confirmó la decisión y aseguró que "las posiciones (puestos de trabajo) serán reemplazadas con nuevo personal contratado como empleados de Cargill en cada una de las zonas y en las mismas condiciones de contratación actuales".

Además, la multinacional aseguró que "el objetivo de esta medida no es la eliminación de puestos de trabajo, ni su tercerización sino garantizar la continuidad de las operaciones de forma efectiva y eficiente, compatibles con los nuevos desafíos del negocio".

"Los primeros que habían llamado a desvincular son compañeros que tienen algún tipo de lesión laboral que los limita para hacer ciertos trabajos, pero que no están de licencia sino que fueron reubicados y eso no le gustó a la empresa", dijeron los delegados. "Claramente quieren un empleado multifuncional para achicar en sectores como carga de camiones, planta, vigiladores, y en biodiesel", agregaron. El resto "fueron elegidos a dedo, porque es gente que no tiene problemas, no falta, ni tiene lesiones", aseguraron.

REclamo. Los despedidos conocieron la decisión cuando se les impidió ingresar a la planta. Allí se manifestaron.

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