Cultura y Libros

Un diálogo a fondo del hombre con el hombre

Una obra en tres volúmenes recoge investigación y reflexiones de antropólogos rosarinos. Un aporte en el marco de una disciplina cuya valoración social crece día tras día.

Domingo 14 de Abril de 2019

El viernes pasado se presentó en sociedad Antropología social. Perspectivas y problemáticas, una obra de tres volúmenes que recoge la reflexión de un grupo de 23 autores, 22 de ellos egresados de la Facultad de Humanidades y Arte, y que se publica en adhesión a los 70 años que transita esta casa de estudios de la UNR. Una contribución que tiene tanto de fruto como de semilla en la construcción de conocimiento de cuño local.

Como en un punto de fuga, en la obra convergen abordajes realizados y referidos a distintas problemáticas, que fueron compilados y coordinados por el profesor de la Escuela de Antropología de Rosario Juan Mauricio Renold, cuyas producciones también integran la colección. "Hay trabajos de divulgación, otros más analíticos, algunos más generales o de carácter estadístico y también estudios particulares en situaciones sociales específicas", explicó el docente, que es antropólogo social e investigador.

Se trata de una amplia gama de temas al alcance de lectores atentos e inquietos, de la academia o no. Justamente si éste último fuera el caso "el lector no debe sentirse intimidado porque los textos le digan algo acerca de la vida social y cultural de su entorno", explicó Renold. Y dijo que más bien ocurrirá a la inversa, "ampliará su comprensión del mundo que lo rodea".

Así, en el primer volumen, Héctor Vazquez, Mario Lattuada, Graciela Rodríguez, Marcela López Machado, Georgina Granero, Claudio Vizia y Margot Bigot reflexionan sobre "Antropología social y el evolucionismo cultural" a partir de relaciones interétnicas, migraciones, problemáticas rurales, estudios de comunidades, derecho y justicia, ecología, folklore y lingüística.

En el segundo volumen, "Antropología social y religión", Elio Masferrer, Elena Achilli, María Claudia Giménez, Fernando Jaume, Rubén Martínez, Elida Carracedo, Rodrigo Montani y Carina Basualdo abordan fundamentalismo religioso, religión y política, relaciones entre la antropología social con educación, salud, psicología y arte, además de derechos humanos y mediación.

Es en el tercer volumen, "Antropología social y organizaciones", donde Gloria Rodríguez, Julia Soul, Marcela Valdata, Matilde Viglianchino, Sofía Fernández, Manuela Rodríguez y Violeta Jardón investigan modelos analíticos y las relaciones de la ciencia que nos ocupa con el mundo del trabajo, parentesco, género, baile, danza, performance y sexualidad.

Así de encarnados son los temas que convocan a la reflexión e investigación, a bucear entre los pliegues, a captar lo que un no ojo entrenado no ve, a detectar las lógicas internas más allá de lo conciente, en los procesos sociales. Entonces ¿qué es la antropología? Uno de sus más notables exponentes, el francés Claude Leví-Strauss, puso a resguardo de un vínculo la definición "es un diálogo del hombre con el hombre".

¿Cuándo y cómo fecundan ese intercambio interhumano? Según Renold el aporte nutricio se da en distintos niveles. En lo teórico propiamente dicho por la incorporación de contenidos, y en la medida en que se pueda, en la faz práctica, aplicada. "La antropología también asesora, o debería hacerlo, en determinados tipos de políticas públicas", comentó.

En los últimos tiempos los antropólogos suelen ser invitados a programas periodísticos y conversatorios públicos, escenarios estimulantes más allá del claustro, y se van convirtiendo en referentes para interrogantes actuales. Como lo que en 1953 preconizara Siegfred Nadel y que Renold cita en una de sus obras, "el antropólogo debe recomendar, aconsejar, criticar y pronunciarse sobre los derechos y errores de una política o proyectos sean o no oficiales".

La antropología social tiene las herramientas necesarias para hacer un aporte científico en los procesos sociales. De modo que su campo de acción también incluye a entidades públicas o privadas que realicen desarrollos en áreas como educación, salud y urbanismo, o investigaciones que refieran a una eventual modificación de organizaciones institucionales, sólo a modo de ejemplo.

"Dentro de ese contexto, en la medida en que el antropólogo también es un ciudadano político, tiene ese derecho y también el deber de ejercer esas funciones, dar su opinión o plantear críticamente", consideró Renold.

Cuando las diferencias hablan

¿Se puede pensar entonces a la antropología como un modo original del conocer crítico? "Identifico a la antropología social, hablando muy esquemáticamente, con dos cuestiones: el análisis de las diferencias socioculturales, su explicación, comprensión e interpretación y el análisis de la razón de las mismas", explicó Renold. Y dijo que los tres volúmenes de la obra, "están expresando precisamente esa diversidad".

Renold comenzó su carrera docente en 1984, cuando se reabrió en la Facultad de Humanidades esta carrera que la dictadura había cerrado en 1976. Desde 1989 es investigador en el Concejo de Investigaciones de la UNR (Ciunr). Allí focaliza el análisis de organizaciones y estructuras en instituciones de carácter social como las cooperativas rurales y religiosas a nivel urbano, además de reflexiones epistemológicas sobre teoría antropológica. Como único autor lleva una decena de publicaciones, aunque también comparte obras con otros colegas.

El libro, que publicó Laborde, se presentó en el Espacio Cultural Universitario (ECU), con la presencia de los doctores Cecilia Lesgart, Dario Barriera y Marcos Urcola.

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