Prófugos es uno de los grandes hits de Signos, y la llave maestra con la que Soda franqueó su acceso al mercado latinoamericano. Al analizar su factura, no quedan dudas de que, al momento de grabarla, el grupo intuyó el potencial de la canción y la diseñó como una verdadera bomba de fragmentación pop.
El riff, que despliega una abigarrada caligrafía de síncopas tejida por la guitarra y el Emulator II con sonido Clavinet, expone la estela funk que atraviesa gran parte de la música de Soda Stereo; en este caso, los ecos llegan desde Superstition y Higher Ground, de Stevie Wonder. El ritmo es acelerado, y los descansos están ubicados estratégicamente al cierre de los estribillos con el objetivo de que cada regreso a la velocidad ofrezca una mayor dosis de adrenalina.
Algunas decisiones de producción —los paneos de las guitarras de la introducción, los vientos punzantes, los coros de Celsa Mel Gowland al final de los estribillos, el tirabuzón de guitarra montado a la frase "carreteras sin sentido", el carácter explosivo del primer tambor que sucede a un solo de guitarra concebido en clave ruidista y los asaltos espasmódicos de guitarra que anticipan cada estrofa, sobre todo la última— acentúan la sensación de urgencia que la canción transmite a lo largo de cinco minutos.
En un álbum que se destaca por un diseño sonoro equilibrado, en Prófugos el redoblante está al frente de la mezcla y, a pesar de estar dotado de un volumen alto, nunca invade el plano de la voz porque su ecualización privilegia el ataque del golpe, como si se tratara de un disparo, fuerte y corto, en sintonía con el modelo que ofrecían canciones como Alive and Kicking y Don't You (Forget About Me) de Simple Minds, otra de las bandas que influyeron en el sonido del trío en este período.
El criterio que Mariano López aplicó en la utilización del efecto reverb en la batería es central en el concepto sonoro del álbum. Dos componentes definen la percepción de un sonido: uno proviene directamente de la fuente que genera la señal sonora, y el otro, que nace de las reflexiones de esa señal, depende de la acústica del lugar en que el sonido se produce.
El efecto reverb se configura a partir de determinados parámetros, pero el principal está relacionado con las dimensiones del espacio que se intenta recrear: las reverberaciones de una iglesia son diferentes de las de un teatro o una discoteca, y los procesadores digitales permiten manipular las prolongaciones acústicas que definen las características de cada lugar.
La diferencia temporal que existe entre la percepción de un sonido directo y el que produce el efecto reverb se denomina pre delay y, a lo largo del disco, López trabaja el pre delay con precisión quirúrgica. En el tambor de Prófugos le otorga una duración tan precisa que, al tiempo que permite apreciar su sonido original y el brillo de la bordona, evita que cada golpe interfiera con el próximo.
Alberti cuenta que apeló a un sampler Akai para grabar sus tambores: "Luego estos sonidos los hacía sonar vía cámara de reverberancia disparados por el tambor real, o sea que en el momento sonaban el sonido del tambor más la cámara del sonido del tambor sampleado. La cámara que más usé para este propósito fue la Lexicon PCM 70".
En Prófugos, la síntesis entre letra y música es decisiva. A la manera de Heroes, de David Bowie, el argumento de la canción narra la historia de dos amantes en peligro, temática que Cerati ya había trabajado en El cuerpo del delito. La huida está plagada de riesgos, y el dramatismo de la performance vocal cabalga sobre un ritmo incesante.
En los cierres de cada estrofa, las entradas del piano acentúan el clima de inminencia que prepara la llegada de un estribillo de corte épico, fundamental para convertir al trío en un fenómeno de estadios.
"No seas tan cruel", el pedido desesperado que da inicio al estribillo, coloca al protagonista en situación de vulnerabilidad. Completa Pablo Schanton: "La mujer puesta en un lugar de enigma, de acertijo, de misterio, de «misteria», es lo que moviliza las técnicas de seducción y levante. ¿Cómo el público femenino no iba a responder?".
Presentación
Uniendo fisuras se presentará el próximo sábado 2 de noviembre, a las 19.30, en el ECU (San Martín 750). En el evento participarán el autor, Diego Giordano, y los periodistas Federico Fritschi y Lucía Rodríguez. La entrada es libre y gratuita.