Atento a la carta "Una vuelta en silla de ruedas", de Adriana Barbano, publicada el pasado 19 de septiembre, referida a la accesibilidad para las personas discapacitadas, quiero agregar que no sólo se incumple como hace referencia, con la ley 24.314 sino también con la ley nacional 23.592 y con el artículo75 de la Carta Magna. Dicho esto, quiero resaltar un par de paradojas. Desde hace un año existen en el Ejecutivo y Concejo Municipal expedientes con relevamientos fotográficos y propuestas que específicamente apuntan a tratar de eliminar las barreras que representan la ocupación de las veredas en las obras en construcción. Primera paradoja: en aquel momento invitamos en forma reiterada, pero infructuosa, a la participación de más de 30 organizaciones defensoras de las personas con discapacidad. Ninguna se hizo eco, quizás por temor a perder algún subsidio. Segunda paradoja: en el año 2005 la Municipalidad de Rosario sancionó el decreto 25.931, ordenanza 7.840, denominado "Un día de sillas". Según el mismo, el día 3 de diciembre de cada año (Día Nacional y Mundial de las Personas con Discapacidad) representantes del Ejecutivo Municipal y del Concejo se comprometen a circular en silla de ruedas, para "vivir" la experiencia de una persona discapacitada. Que cada ciudadano saque su conclusión.
































