Soy socio vitalicio ya mayor y, en consecuencia, no puedo ir a la cancha. Pero sigo atenta y fielmente al equipo por la pantalla televisiva y a juzgar por lo que veo les manifiesto a estos señores jugadores —privilegiados de vestir la camiseta del club— que cada fin de mes, por vergüenza de lo poco que hicieron, no pretendan cobrar sueldos. Por el contrario, abonen al club por permitirles usar las instalaciones. A la fabulosa hinchada, alentadora y sufriente, mis respetos y felicitaciones. A la honorable comisión directiva, que busquen en los archivos antecedentes de cuando jugaba en Rosario Central Marito Kempes y otros, y aprendan cómo se pateaba al arco de distintas posiciones y distancias. Así se ganaban partidos y puntos. Salvo de este comentario al Kily y tal vez a algún otro. Finalizo con tristeza, pero digo: pateen al arco de cualquier posición, que alguna pelota entra y así ganaremos los partidos.































