Tengo 85 años, y 67 de afiliado a la Unión Cívica Radical. Siento mucha pena porque no has aprendido a tener conductas probas, como la tuvieron todos los dirigentes que te precedieron. Comenzando por Yrigoyen, Alvear, Illia, Perette, Sabattini, Uranga, Sylvestre Begnis, Frondizi, y cerrar con Balbín y Alfonsín. ¿Sabés que ninguno de ellos, que se fueron del poder con menos plata que la que entraron, no pensaron nunca usar la política para enriquecerse? La política es un sacerdocio que exige sacrificio y limpieza en sus actos. Servir, servicio y servirse, son distintas en sus acepciones. La ética, para ellos, no fue negociable. Para vos sí; usar nuestro centenario partido para lograr espacios en la sociedad y constituirse en custodio de los valores morales, no para aplicarlo sino para ponerlos a su servicio, me parece repudiable. Que hagas negocios en la actividad privada no es criticable, pero tomar la cosa pública como propia, en un dirigente político, y querer justificar su actitud no representa para nada la conducta clara; y más si es presidente del partido político más antiguo de la Argentina. Si tus respuestas fueron textuales, las que le diste al periodista, siento vergüenza como radical.






























