Soy una ciudadana común, trabajadora, que debía ir a la Ansés a tramitar la asignación familiar. Pero la instigación al miedo hizo que Ansés no abriera sus puertas sin previo aviso, ya que los denominados piqueteros cortaron el tránsito por calle Rioja, en los laterales de Ansés, y se instalaron haciendo su protesta. De esta manera perjudicaron al ciudadano común, que trabaja, paga los impuestos y mantiene todavía en funcionamiento a este país. Trabajador que nadie respeta, ni valora, ya que los protestantes denominados "piqueteros" demostraron tener mayor prioridad que los trabajadores comunes, pues los medios de comunicación les prestaron más atención a aquéllos que a éstos. Ansés cerró sus puertas aceptando la instigación de ellos al miedo y perjudicándonos a nosotros, que desde las cuatro de la mañana o antes vamos a hacer cola para ser atendidos, con frío, llegando tarde a nuestros trabajos, modificando los horarios familiares y con el cansancio de horas de espera para un trámite que no pude realizar.































