La carta del pasado 11 de octubre, de Augusto Sobremonte, titulada "Cuánto trabaja un municipal", expresa una serie de consideraciones imprecisas que merecen ser aclaradas. Lo ayudará a salir de la confusión o de la irritación porque no pudo ejecutar su trámite, debido a la medida de fuerza implementada por el gremio municipal. En primer lugar, en el texto de marras sitúa una pregunta acusadora: "¿De qué se quejan?". Bueno, debo informarlo que en la Municipalidad de Rosario, el trabajo decente es una asignatura pendiente: existen trabajadores en negro, contratados, retribución a terceros, planes jefes y jefas, sumas fijas no remunerativas, no bonificables, falta de insumos para realizar las distintas tareas, las promociones escalafonarias se mueven a pasos de tortuga, no así para la gente del partido que ingresa con categorías de jerarquizados y además un trabajador municipal percibe de bolsillo $ 1.440. En el mismo sentido, es oportuno hacerle saber que la salud pública municipal es atendida por abnegados trabajadores municipales, enfermeras, mucamas, personal técnico, etcétera, que hacen funcionar el sistema de salud. Que los parques y paseos que embellecen a la ciudad son mantenidos por trabajadores municipales. Que las tareas de control y ordenamiento del tránsito también son trabajo de los inspectores. Que los trámites que se concretan en los centros de distrito, desde un negocio hasta un sinnúmero de gestiones que hacen al cumplimiento de las normas y ordenanzas para que la sociedad funcione, se encuentran a cargo de los empleados municipales. Que la cantidad de empleados que tiene la Municipalidad asciende a 11.000 y está por debajo de la planta que tiene la ciudad de Córdoba y muy por debajo de la que tiene Capital Federal. Con respecto a los paros que se vienen realizando, interpreto que es el resultado de la incapacidad y/o falta de previsión del Ejecutivo municipal. Este es un reclamo que se inicia en julio de este año y no dejó otra alternativa que un plan de lucha. El sindicato es un producto histórico de los trabajadores para enfrentar los abusos y la explotación de las patronales, donde la huelga es una de la herramientas utilizadas. Tengamos en cuenta que el Estado municipal no es neutral. El Estado siempre representa intereses concretos. Por otro lado, debe comprender Augusto Sobremonte que la economía se divide en tres sectores: el primario, el secundario y el terciario. Este último son los servicios, que hoy en el mundo tienen un peso superlativo.































