En 1997, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota vivía una época de plena masividad. Habían pasado ya los tiempos de los recitales en pequeños teatros del under porteño.

En 1997, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota vivía una época de plena masividad. Habían pasado ya los tiempos de los recitales en pequeños teatros del under porteño.
Las huestes de Patricio Rey habían empujado a la banda a tocar en Obras. Pero con la presentación del disco doble Lobo suelto/Cordero atado (1993), la banda llenó el estadio de Huracán, convocando a más de 80 mil personas en dos noches a puro rock. A partir de allí iniciaron una extensa gira que los llevó a tocar en Mar del Plata, Santa Fe, Córdoba y Rosario.
Después vino la salida de Luzbelito (1996), presentado en el Patinódromo de Mar del Plata. Los hits "Me matan, Limón!" y "Juguetes perdidos" sonaban en las radios, los fans eran cada vez más y en 1997 la banda tenía pensado llevar su música a la localidad de Olavarría.
Fue entonces cuando una polémica con el intendente Eseverri los obligó a suspender los shows. El intendente emitió un decreto prohibiendo los recitales programados para el 16 y 17 de agosto de 1997, alegando posibles desmanes que las huestes ricotreras iban a provocar en esta ciudad.
Fue entonces cuando, rompiendo su silencio televisivo, Solari brindó una conferencia de prensa televisada en directo por primera vez en su vida, explicando las razones y dando la nueva fecha y lugar de los recitales. Finalmente el show se realizo sin incidentes en Tandil ante 21 mil personas.


