Señores legisladores: está en sus manos resolver qué modelo de país vamos a darnos. No pretendo pecar de experta en la materia, pero creo que hay algunos puntos que me gustaría destacar: en todo el mundo la escasez de alimentos, debido a los aumentos de precios y a su utilización para combustibles, causa muertes vergonzantes (por lo menos para aquellos que tenemos vergüenza) y es posible evitarlas. Es sabida la importancia de la rotación de cultivos, especialmente tratándose de oleaginosas. Y que el aumento directo de recaudaciones por parte del Estado no repercute en forma inmediata en la calidad de vida de la población. Los impuestos no pueden de ninguna forma ser universales, es un imperativo quitar el IVA a los alimentos básicos y aumentar los impuestos sobre aquellas actividades meramente extractivas como la minería. El Estado debe garantizar un régimen en el que se exija la rotación de cultivos, generando la obligatoriedad de la siembra de cultivos aptos para la alimentación de los hombres, evitando la progresiva desertificación de los suelos. Debemos concertar entre todos cómo vamos a salir adelante, ya no como argentinos, sino como seres humanos, conscientes de nuestro deber para con los menos privilegiados y el medio ambiente.
































