Esta carta está dirigida al titular del taxi RA 2168, señor Raúl Caballero de Rosario. Este buen señor, de una calidad humana incomparable, no titubeó un instante al ver a mi esposo subir a su coche con una fuerte descompensación, que no le permitía coordinar sus actos. Ante esta adversidad no dudó en asistirlo tomando todos los recaudos, llegó hasta la estación de servicio Esso de calle Baigorria y Gambarte, y llamó a los médicos de Ecco, que inmediatamente se hicieron presentes atendiéndolo en forma solícita y con gran idoneidad. Lo hicieron reaccionar, evitando un desenlace trágico. Vaya nuestro agradecimiento profundo a dichos profesionales y a la señorita encargada de la estación. Vaya nuestro aprecio al señor Raúl, titular del taxi, que hasta momentos antes era un desconocido y a partir de ese momento pasó a ser un amigo del alma. Que toda la suerte y la dicha del mundo lo acompañen de aquí en más.
































