Moody’s Ratings elevó la calificación de la deuda soberana de largo plazo de la Argentina, al mejorar la nota de Caa1 a B3 y cambiar la perspectiva de estable a positiva. De esta manera, se suma a S&P Global Ratings y Fitch Ratings, que en los últimos meses también mejoraron la nota crediticia del país al considerar que disminuyeron los riesgos macroeconómicos y mejoró la capacidad de pago del soberano.
En su informe, la agencia sostuvo que el riesgo de default de la Argentina “se redujo materialmente” como consecuencia de la consolidación del programa de estabilización económica. Destacó que el país dejó atrás la etapa inicial del ajuste para avanzar hacia una mejora más permanente de sus fundamentos crediticios.
La calificadora explicó que la decisión responde principalmente a la consolidación del superávit fiscal, la fuerte desaceleración de la inflación, el avance de la liberalización económica y la eliminación del financiamiento monetario del déficit.
También destacó una mejora de la posición externa del país, impulsada por mayores exportaciones, inversiones en sectores como energía y minería y un acceso más favorable al financiamiento, factores que fortalecen la capacidad de pago de la deuda soberana.
Además, proyectó que la economía crecerá 3,4% en 2026 y 3,5% en 2027, apoyada en una recuperación gradual del consumo y la inversión privada.
Junto con la mejora de la nota, modificó la perspectiva desde estable a positiva, una señal de que podría volver a elevar la calificación si el gobierno consolida la acumulación de reservas, mantiene el equilibrio fiscal y profundiza las reformas económicas.
No obstante, la agencia advirtió que aún persisten desafíos, entre ellos el fortalecimiento de la posición externa y la consolidación política del programa económico de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Las tres grandes
La decisión de Moody’s completa una secuencia de mejoras por parte de las tres principales agencias internacionales. En mayo, Fitch Ratings elevó la calificación de la deuda soberana argentina desde CCC hasta B-, al destacar la reducción de los desequilibrios macroeconómicos, la recuperación de las reservas y la mejora del acceso al financiamiento.
Posteriormente, en junio, S&P Global Ratings también subió la nota desde CCC+ hasta B-, manteniendo una perspectiva estable. La calificadora argumentó que había disminuido el riesgo sobre la capacidad de pago del país gracias al equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y el proceso de normalización del mercado cambiario.
Ahora, Moody’s se suma a esa tendencia al elevar la nota desde Caa1 hasta B3 y mejorar la perspectiva a positiva, reforzando la visión de que el perfil crediticio de la Argentina muestra una mejora respecto de los últimos años.
Si bien la deuda soberana argentina continúa dentro de la categoría especulativa, el respaldo de las tres principales calificadoras constituye una señal favorable para el gobierno en momentos en que busca reducir el riesgo país y consolidar el regreso al financiamiento voluntario en los mercados internacionales.
La noticia llegó en una jornada en la que los bonos soberanos en dólares cerraron en rojo. Sin nuevos catalizadores que impulsen las cotizaciones, los títulos soberanos cayeron hasta 0,5% en Nueva York, encabezados por el Global 2038. Los Bonares, por su parte, cotizaron con algunas subas marginales de 0,1%. En ese contexto, el riesgo país medido por el J.P. Morgan subió 4 unidades a 420 puntos básicos.
Mientras tanto, el Tesoro logró aliviar parcialmente uno de los principales vencimientos de fin de julio. Adjudicó nuevos instrumentos por el equivalente a u$s 1.895 millones y redujo parcialmente los compromisos de fin de mes. Sin embargo, más del 90% de la demanda se concentró en la alternativa con vencimiento en agosto, contra la opción más larga ofrecida hasta diciembre de 2028.
La conversión alcanzó el 45,17% de la Lelink D31L6 y más del 90% de la demanda se concentró en la alternativa con vencimiento en agosto, por lo que una parte relevante de los compromisos apenas se trasladó un mes.
El dólar
El dólar cortó su leve racha alcista en el segundo día de la semana. El mayorista cerró en los $ 1.477,5 para la venta, luego de un leve rally alcista. El minorista finalizó en $ 1.500 para la venta en el Banco Nación.
En los mercados paralelos, el blue avanzó a $ 1.561 para la venta en Rosario. La suba del billete informal se produjo en un mercado con menor volumen de operaciones, lo que amplificó el impacto de algunas compras puntuales. Según el analista financiero Christian Buteler, el ingreso de “un par de operaciones relativamente grandes” terminó empujando la cotización.