La brecha cada vez más abismal entre los jóvenes y los adultos respecto del manejo
de las tecnología ya preocupa en ámbitos oficiales, y llama a buscar recursos orientativos. En este
marco, la Cámara de Diputados de la provincia estudia un proyecto que apunta a crear una serie de
elementos por parte del Estado que sirvan como herramientas para asesorar a los padres en el manejo
de internet, de manera tal de poder orientar a los menores.
El proyecto parte del reconocimiento de una situación
desventajosa de los mayores ante las nuevas generaciones en cuanto al manejo de las nuevas
tecnologías en comunicación, y tiene en cuenta los peligros que pueden implicar para los menores
estas acciones. Los chicos ingresan con facilidad a todo tipo de contenido y tienen más
conocimientos para burlar controles. Frente a esto, los adultos se ven desorientados.
Por eso, el trabajo que estudia la Cámara baja apunta a la
necesidad de que el Estado se comprometa en poner a disposición de los mayores los elementos
necesarios y el conocimiento de estas prácticas.
Campaña. La iniciativa, presentada por el diputado Víctor Hugo Dadomo, propone
la realización de una campaña para "alertar sobre los riesgos que implica para los niños y jóvenes
una conducta impropia en el uso de internet".
Por otro lado, plantea la necesidad de crear un equipo de
especialistas y sobre todo habilitar un sitio web y una línea telefónica gratuita de manera tal que
la información y el asesoramiento puedan llegar en forma inmediata.
Habilidad superior. En los considerandos del proyecto se manifiesta que "la
computadora es un elemento de uso intensivo que ha llegado a muchos hogares. El uso de este
instrumento ha dejado hace tiempo de estar reservado para fines científicos o empresariales, y se
ha convertido en el entretenimiento preferido de niños y jóvenes que en su mayoría poseen una
habilidad en el manejo, superior a la de sus padres".
Para Dadomo, "cualquiera de nuestro hijos maneja hoy mejor
que nosotros tanto una PC como los nuevos celulares; así, para quienes somos de otra generación
pero tenemos la misma responsabilidad en cuanto a su orientación, resulta muy difícil avanzar".
La pornografía, mensajes de odio o discriminatorios, o
convocatorias de bandas a pelearse en la calle son ejemplos de la desnaturalización que puede tener
un elemento que debería estar orientado al conocimiento, al trabajo y al entretenimiento. Por eso
se sostiene que el Estado "debe informar a los padres sobre los recursos que se disponen para el
control del uso de redes como así también la existencia de filtros, virus y otras herramientas que
hoy resultan desconocidos para muchos mayores".