La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo (Soea) iniciaron un paro nacional por tiempo indeterminado tras rechazar la última propuesta salarial de las cámaras empresarias, sector desde donde calificaron el pedido de los sindicatos como "desorbitante".
La paritaria de los trabajadores aceiteros del Gran Rosario tiene un desarrollo complejo desde sus inicios. Con una diferencia amplia de criterios para medir el aumento salarial, la Federación Aceitera y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) tensionan desde la primera reunión.
El presidente de Ciara, Gustavo Idigoras, respondió en términos vehementes a la federación por haber adelantado la posibilidad de una huelga sin haber comenzado la discusión paritaria. “Si eso sucede, muchísima gente se va a quedar sin cobrar su salario durante mucho tiempo”, dijo en radio Fisherton hace unas semanas.
El presidente de la cámara viene denunciando que la federación persigue intereses políticos luego de haber armado junto a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) que pretende ser una coalición gremial de perfil duro que se opone al gobierno nacional y se desmarca de la CGT.
Contestación de la cámara de aceiteros
Desde Ciara calificaron al pedido de los gremios como "desorbitante" y explicaron: "El salario promedio del empleo privado registrado ronda $1,4 millones, mientras que la categoría inicial aceitera parte de $2,34 millones. Esto implica una diferencia del 67% por encima del promedio privado formal".
"En las categorías superiores, la diferencia llega hasta el 117%, y el salario promedio ponderado del sector aceitero alcanza los $4,9 millones en mayo de 2026", detallaron.
Luego, graficaron que la evolución salarial "también muestra una diferencia significativa frente a otros indicadores". Para ello, tomaron el período comprendido entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, fragmento en el que, según datos de Ciara, "el salario aceitero aumentó 361%" mientras que, en el mismo recorte temporal, "el IPC (Índice de Precios al Consumidor) subió 299%, el dólar aumentó 304% y la soja en pesos subió únicamente 179%".
Paro "político"
La cámara argumentó que desde enero de este año, "el salario aceitero ya aumentó 13,5%, por encima de la inflación acumulada de 12,3%. Además, se otorgó un anticipo promedio de $600.000 por trabajador para cubrir toda la inflación del primer semestre. Frente a este contexto, el nuevo pedido salarial del 20% equivaldría a proyectar una inflación anual del 34,6%, mientras que la soja en pesos cayó 9% entre enero y mayo".
"Cada día de paro significa menos salarios para los trabajadores, con una pérdida estimada de $160.000 por día para cada trabajador. También implica menos ventas de productores, menos viajes de camiones, menos exportaciones, menor ingreso de divisas y menor actividad en toda la cadena agroindustrial. Por eso, este conflicto ya no es salarial: es político, contra la política económica, y termina afectando a una actividad estratégica para el país", aseguraron, para agregar que "la propuesta es clara" por parte de Ciara y consta en "actualizar los salarios sobre la base del Índice de Precios al Consumidor que publica todos los meses el Indec. Es decir, que ningún salario real pierda contra la inflación".