Policiales
Viernes 07 de Julio de 2017

"Hay una actitud corporativa de los policías" que ejecutaron a dos automovilistas

Lo dijo el fiscal Adrián Spelta, quien investiga la muerte de David Campos y Emanuel Medina tras una persecución por la zona sur de la ciudad

Los 19 policías que firmaron el acta del procedimiento donde se asienta la persecución y ejecución a tiros que terminó con la muerte de dos jóvenes trabajadores que escaparon de un supuesto control policial y se terminaron estrellando contra un árbol en la zona de Callao y Cazadores, deberán declarar en Fiscalía para ratificar o rectificar el rol que tuvieron ese trágico día. Son agentes del Comando Radioeléctrico y de la Policía de Acción Táctica (PAT) cuya condición por ahora es sólo la de "investigados", indicó el fiscal Adrián Spelta, a cargo de la pesquisa, mientras aguarda los resultados de las pericias balísticas, de planimetría y rastros para precisar de qué armas oficiales salieron los proyectiles que impactaron en las víctimas y si éstos dispararon las armas viejas y oxidadas halladas dentro del auto.

"Yo no dije que hay un pacto de silencio", aclaró de antemano Spelta en contacto con LaCapital respecto a interpretaciones sobre la postura de los policías involucrados en el hecho ocurrido el viernes 23 de junio pasado. Ese día, a las 11 de la mañana, el Volkswagen Up en el que viajabam David Ezequiel Campos y Alejandro Emanuel Medina "evadió" un control vehicular en la zona de Grandoli y Gutiérrez y, tras ser perseguido por varios patrulleros que se fueron sumando por distintas arterias del sur rosarino y Villa Gobernador Gálvez, se estrelló contra un árbol en Callao y Cazadores. En ese lugar ambos muchachos murieron baleados por una ráfaga indiscriminada de disparos que partieron de las armas de los policías.

Armas viejas y "plantadas"

En principio se dijo que los ocupantes de auto abrieron fuego, lo cual motivó la respuesta armada de los uniformados. Pero los familiares de las víctimas lo niegan terminantemente y denunciaron que las dos viejas armas halladas dentro del auto fueron "plantadas" por los uniformados para encubrir un caso que calificaron de "gatillo fácil".

En ese marco, el fiscal Spelta habló sobre la marcha de la compleja investigación del caso que involucra a 19 policías, entre personal de la Policía de Acción Táctica (PAT) y del Comando Radioeléctrico, que con distintos roles participaron del fatal incidente.

"Es bueno aclarar ésto. La policía realizó un acta de lo ocurrido que fue firmada por todos, aún cuando algunos policías ni siquiera presenciaron las circunstancias del hecho porque llegaron después de que el mismo ocurriese. De eso se puede deducir que hay una actitud más bien corporativa, pero no un pacto de silencio. Si es que hubo una irregularidad, se podrá corroborar cuando estas personas (los policías) sean citados a declarar y ratifiquen o no lo que dice el acta que firmaron", describió el fiscal.

Sobre los pasos de la pesquisa, Spelta dijo que "después que tenga toda la evidencia y ellos cuenten su versión del hecho se podrá cotejar lo ocurrido" y entonces se avanzaría sobre potenciales imputaciones. Para ello el funcionario aguarda las pericias sobre las 30 armas oficiales incautadas tras el episodio.

En ese sentido, y respecto a las dos armas halladas dentro del auto de las víctimas, Spelta indicó que "sin ser experto en armas, una era tan vieja que no se podía abrir el tambor, estaba oxidada". Pero aclaró que su posible capacidad de tiro y si fue percutada lo determinarán las pericias que fueron encomendadas a especialistas de la Policía Federal.

El fiscal indicó que los 19 policías involucrados en el doble crimen no volverán a la calle. "Por recomendación mía a los jefes de las brigadas a las que pertenecen, se les quitaron las armas y les asignaron tareas administrativas mientras sigan bajo la condición de investigados".

Teléfonos bajo pericias

Caber recodar que también a cada uno de ellos se les incautaron sus teléfonos celulares, que fueron enviados a un laboratorio para ser sometidos a riguroso escaneo de sus contenidos con el fin de determinar si fueron borrados archivos o contienen materiales que puedan resultar útil para encaminar la pesquisa. Es que apenas ocurrido el hecho, trascendió que entre los mismos agentes se enviaron mensajes de WhatsApp en los cuales reconocían que se habían mandado "un cagadón".Finalmente Spelta confirmó que ya cuenta con los registros de las cámaras de videovigilancia que corroboran el recorrido de la larga persecución, lo cual coincide con los datos que se obtuvieron del GPS de los móviles policiales involucrados en el hecho.

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