"Me voy de Newell's, pero tengo una llave para volver. Les dije a los muchachos, así que espero que no me cambien la cerradura en este tiempo. Viví muchas cosas lindas. Será por poco o mucho tiempo, pero me voy con expectativas. Esta venta nos agarró de sorpresa". Nahuel Guzmán se despidió del Parque con una mezcla de alegría por lo que vendrá, pero también tristeza y nostalgia porque dejará su segunda casa, como él mismo lo definió. En las horas previas a su partida rumbo a México para sumarse a Tigres (en cerca de tres millones de dólares brutos) compartió una cena rodeada de afectos, su familia y amigos que siempre estuvieron a su lado. En las buenas, pero sobre todo en las malas.


























