La ciudad
Sábado 14 de Enero de 2017

Con las lluvias y los anegamientos, llegan alimañas y enfermedades

Piden extremar las precauciones para evitar contagios de dengue, zika, chikungunya y mordeduras de alacranes y serpientes.

La Secretaría de Salud de la Municipalidad pidió extremar las precauciones frente a las posibilidades de contagio de dengue, zika y chikungunya. Todavía no se ha registrado ningún caso de estas enfermedades en Rosario. El cambio de quincena y las fuertes lluvias que se han registrado en la región exigen, sin embargo, sensibilizar a la población sobre la necesidad de prevenir posibles contagios. El secretario de Salud Pública local, Leonardo Caruana, destacó el trabajo que se realizó a lo largo de todo el invierno de 2016 para prevenir brotes este año.

   Las vacaciones y las fuertes lluvias que se registraron en los últimos días (y las que se prevén para las próximas horas) colaboran para que el contexto se haya vuelto propicio para el contagio de enfermedades transmitidas por mosquitos y ratas.

   El Estado municipal no registró todavía ningún caso de dengue, zika o chikungunya. Tampoco han aparecido posibles contagios de hantavirus o leptospirosis. Las medidas, sin embargo, deben extremarse en esta época del año. Por un lado, porque los turistas se renuevan: muchos parten hacia destinos donde estos virus circulan y muchos vuelven. Y por el otro, el agua de las últimas lluvias empieza a bajar y deja el terreno ideal para la transmisión de leptospirosis. Pero además, hay que tener en cuenta que los síntomas de cualquiera de éstos diagnósticos suelen aparecer entre cuatro a diez días después de la infección. La clave de la prevención está en la información y el diagnóstico temprano.   Los casos notificados de dengue autóctono en 2016 llegaron a ser 1.369, mientras que se registraron 61 casos importados. Todos los casos de dengue fueron leves, de tratamiento ambulatorio. Y no se registraron casos de zika ni de chikungunya. El brote del año arrancó, aproximadamente, el 25 de enero. Desde la Municipalidad estiman que duró 22 semanas y llegó a cada barrio de la ciudad. Una vez controlada la situación, siguió el trabajo. "Decidimos ocuparnos todo el invierno de sensibilizar a la población. No esperamos a los calores ni las lluvias de primavera y verano", explicó Caruana.

Inspección y difusión

El trabajo del Estado tuvo dos aristas. Se inspeccionaron viviendas (un total de 15 mil) y se apuntó a descacharrar. Y también se trabajó fuertemente en informar síntomas y precauciones a la población. La difusión se hizo en los lugares de circulación de viajeros (hoteles, terminal de ómnibus, aeropuerto) y también en espacios públicos y privados (escuelas, empresas, clubes y eventos). También se reforzó la capacitación al personal médico de los efectores públicos y privados, ya que la detección temprana es fundamental.

   "Esto es anticiparse. No significa que no vaya a haber casos, sí que hay más conocimiento y la población tiene más herramientas para consultar y prevenir. Es importante que se entienda que estos virus están muy cerca", explicó Caruana.

   El hincapié estuvo puesto en las tres enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes: dengue, chikungunya y zika. Y si bien de éstas dos últimas no hubo registro en la ciudad, el Estado sí profundizó en la prevención de Zika por la gravedad de su impacto.

   El virus se transmite por vías sexuales y de picadura de mosquitos. El foco de prevención está puesto en las embarazadas, para evitar posibles resultados adversos en la gestación y eventuales perjuicios para el feto. El Estado municipal fabricó cien mil unidades de repelentes en el laboratorio público para entregar, junto con preservativos y folletería, a las mujeres embarazadas que se atienden en la salud pública. El seguimiento es durante los nueve meses de embarazo.

Precauciones después de la lluvia

Los terrenos húmedos, las zonas de inundaciones y anegamientos generan el ambiente propicio para la transmisión de leptospirosis. El Estado no señaló la existencia de algún caso, sin embargo, las precauciones deben estar a la orden del día. Por un lado, porque las lluvias van a continuar. Por el otro, porque hay que tener en cuenta el período de incubación del virus. La leptospirosis se transmite por contacto directo con orina de animales infectados (por lo general, roedores) e indirectamente, por contacto con el suelo, agua o materiales contaminados con orina.

Caruana destacó que ante dudas o posibilidad de contagio, los vecinos pueden consultar en cualquier centro de salud. Según el diagnóstico, se pueden ofrecer profilaxis con antibióticos.

Los contagios y picaduras del calor

El contagio de hantavirus es más propicio para quienes frecuentan la isla. El virus se transmite por roedores de campo, por lo que las islas son el escenario ideal para infectarse.

La prevención más grande al respecto es la higiene: comer sobre una manta, lavarse bien las manos y los alimentos, tomar agua limpia. No hay, sin embargo, casos registrados.

Las picaduras de alacranes y yarará también entran en el abanico de riesgos de contagio en temporada estival. La recomendación principal está en que, ante cualquier picadura, la consulta tiene que ser urgente.

Los sueros contra estos venenos tienen que aplicarse en un margen de dos a cuatro horas para alacranes (en caso de picadura grave o moderada) y de hasta seis horas en yarará.

Por lo pronto, el acento está puesto en la prevención y la difusión. Que los vecinos sepan a qué enfermedades y peligros atenerse es clave para evitar contagios y mordeduras.

reservorio. En sitios donde hay maderas y escombros hay que tener precaución ante la presencia de alacranes.

"Los operadores trabajaron todo el 2016 en la prevención y difusión para evitar brotes este año"

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