"La violencia homofóbica y transfóbica en los centros educativos se ha convertido en un problema de alcance mundial que tiene efectos negativos en la salud y desarrollo de niños, niñas y adolescentes. A nivel educativo, sus efectos repercuten en los ámbitos personal y colectivo, privando a las víctimas del derecho a recibir una educación inclusiva y de calidad basada en los derechos humanos y, por lo tanto, en el respeto a la diversidad", previene un informe preparado por la Unesco, con motivo de la presentación de dos publicaciones sobre el tema, que se pueden descargar en forma gratuita (en unesco.org). Citan como datos alarmantes que en algunos países, el 85 por ciento de los estudiantes gays, lesbianas, bisexuales y transgénero (LGBT) son víctimas de violencia homófoba y transfóbica en la escuela; en tanto que 45 por ciento de los estudiantes transgénero abandonan la escuela. Un 33 por ciento de los estudiantes que no pertenecen al colectivo LGBT, pero que no se conforman a las normas de género, son también objeto de violencia homófoba.






























