“Un crimen argentino” llegó a los cines de todo el país, pero en Rosario decididamente no es un estreno más. La película protagonizada por Nicolás Francella, Matías Mayer y Darío Grandinetti, y dirigida por el cordobés Lucas Combina, se filmó enteramente en Rosario, está basada en la novela de un rosarino muy conocido (Reynaldo Sietecase) y está inspirada en un famoso caso policial que sacudió a la ciudad en 1980. “¿Es “Un crimen argentino” la mejor película sobre Rosario hecha en Rosario?”, me preguntaba un periodista especializado en policiales que estaba muy entusiasmado con el film. No sé, tal vez. Lo cierto y lo concreto (y lo que la convierte en un acontecimiento) es que es una película coproducida por dos pesos pesados de la industria internacional (Warner y HBO) y que tiene un fuerte anclaje local. Por eso para el público rosarino no es (no debería ser) un estreno del montón, y su mirada seguramente estará condicionada por recordar o por conocer más de cerca que otras audiencias los hechos reales que dispararon la trama.


























