“Trenque Lauquen”, de Laura Citarella, es más que una película, es un “suceso cinematográfico”. No sólo por su infrecuente duración de 260 minutos, o por los destacados reconocimientos que recibió en todo el mundo desde su estreno en el Festival Internacional de Cine de Venezia en 2022, sino por lo que genera en la audiencia: una suerte de encantamiento. El Centro Cultural Cine Lumière se hace parte de este suceso y la programa por tercera vez este sábado 27 de abril, a las 19, con entrada gratuita (a retirar media hora antes de la función), y propone convertir el visionado de una película de cuatro horas en una experiencia popular, a través de una sala pública.
Filmada en la localidad de Trenque Lauquen (de la que es oriunda la familia de Citarella), el film cuenta la historia de Laura (Laura Paredes, coautora del guión junto a la directora), en un viaje errante, una fuga repentina, por la geografía de la ciudad, y por los recovecos materiales y simbólicos de su paisaje: su laguna, su mitología, su gente. Con este filme, la directora retoma una suerte de saga inaugurada con su anterior trabajo “Ostende”, de 2011, donde una travesía por una ciudad bonaerense inaugura un encuentro, una transformación mutua, y donde el movimiento de los personajes en el espacio es clave para la propuesta.
El cuarto film de la directora platense se divide narrativamente en dos partes de dos horas cada una, que habilitan un breve intervalo de diez minutos en el medio, donde los géneros se mezclan y se superponen: en “Trenque Lauquen” se suceden momentos fantásticos, detectivescos y hasta de comedia romántica. El elenco de “Trenque Lauquen” se completa con Elisa Carricajo, Verónica Llinás, Juliana Muras, Ezequiel Pierri, Cecilia Rainero y Rafael Spregelburd.
Después de su estreno en el prestigioso Festival de Venezia, “Trenque Lauquen” no paró de acumular lauros y premios en otros eventos cinematográficos insignes como San Sebastián, Nueva York y Rotterdam. También fue profeta en su tierra: la cinta de Citarella ganó la Competencia Latinoamericana de la 37° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, celebrada en noviembre de 2022.
La prestigiosa revista francesa de cine “Cahiers du Cinéma” (fundada en la década del cincuenta, vinculada históricamente al movimiento de la nouvelle vague y a realizadores como Éric Rohmer, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol y François Truffaut) la eligió para encabezar su lista de las diez mejores películas del 2023. Es la primera vez en 69 años que una película de América Latina se ubica en el primer puesto del listado.
Además, fue elegida por la Sociedad Internacional de Cinéfilos como Mejor Película, un reconocimiento que la convirtió en el segundo largometraje argentino en ganar este premio en la historia, después de que Lucrecia Martel hiciera lo propio con “Zama” en 2019.
Cine público y de calidad
Todo este prestigio, todo este suceso, cabe cómodo en la sala del Lumiére, que el año pasado estuvo a cargo del estreno local del filme, con la presencia en sala de la propia Laura Citarella. Este año, como parte de su apuesta de programación, con Focos mensuales en directores nacionales (en marzo fue Demián Rugna, el también distinguido realizador de “Aterrados” y “Cuando acecha la maldad”), el cine público municipal decidió retomar la obra de Citarella, quien se convirtió en la elegida para el mes de abril.
En este marco, se proyectaron a lo largo de cada jueves del mes los filmes “La mujer de los perros”, “Ostende” y “Las poetas visitan a Juana Bignozzi”. El ciclo, además, abrió y cerrará con la joya: “Trenque Lauquen”.
>> Leer más: Jueves de estrenos: qué ver en cines esta semana
“Siempre tratando de que la programación sea de calidad, diversa y popular a lo largo de todo el mes, se nos ocurrió volver a la obra de Laura y de su productora El Pampero cine, que fundó hace más de veinte años, cuando se comenzaba a hablar del Nuevo Cine Argentino”, contextualizó Valeria Boggino, directora del Centro Audiovisual Rosario, ahora fusionado con el Lumière en un nuevo espacio institucional denominado Punto Audiovisual.
Esta compañía, fundada en 2002 por Citarella junto a Mariano Llinás, Alejo Moguillansky, y Agustín Mendilaharzu, “tiene una manera de producir que muchas veces va en contra de los sistemas de producción, distribución y difusión que la industria del cine suele exigir”.
“Tiene un cine regido por reglas propias que no se adaptan tanto a las formas o las estructuras de lo que la industria impone, sino que es un laburo más pensado artesanalmente, que hace películas más autorales y a contracorriente. Por esa apuesta que ellos hacen, sus propuestas son muy bien recibidas tanto por la crítica como por los festivales, y también por la audiencia. Siempre son una apuesta un tanto diferente”, contó Boggino.
“En la obra de Laura lo que encontramos es eso, una obra arriesgada, que viene un poco a contracorriente de lo que uno espera de una película, ya sea por su duración, porque aparece mucho de lo femenino o hay presencia fuerte de personajes femeninos, porque juega mucho con la percepción, con la curiosidad, con los escenarios naturales, con los personajes que van hacia un mundo que tal vez les es poco conocido, se aventuran en esa experiencia, en la construcción de vínculos, se sumergen en paisajes muy panorámicos y se envuelven en toda esa sensación de intriga, de libertad”, sumó la directora del espacio sobre filmografía de Citarella.
“Los espectadores se van metiendo en esa propuesta cinematográfica, un tanto como aventurándose a descubrir cuál es la propuesta de la película. Dura cuatro horas, y el público tiene que bancarlas. Fue un desafío pensar en programarla pero el cine público es una pantalla para que sucedan este tipo de funciones y de encuentros”, contó Boggino. De esta manera, el Lumière le permitió a la ciudad en varias oportunidades ver una de las películas argentinas más celebradas de los últimos tiempos (que no está disponible en plataformas), de forma gratuita, y poner así su pantalla y a su público a la par de los festivales más importantes y exclusivos del mundo, democratizando acceso al cine de calidad.
Sobre las dos funciones de “Trenque Lauquen” que ya se desarrollaron en el cine, Valeria contó, res: “Fueron muy lindas. Alguna gente sabía qué venía a ver y otra simplemente venía a una función de cine. Las edades eran sumamente dispares, desde jóvenes cinéfilos a gente más grande que viene asiduamente a las funciones del Lumière”. Para sumarse a la experiencia única de cuatro horas de narración compartida, no hay más que acercarse al cine el próximo sábado (con tiempo para conseguir entrada).
“Que sea parte del cine tiene que ver con esto, con que podamos brindar en la sala desde una película comercial muy taquillera que anda por esos circuitos, hasta en cine de autor o más independiente, o cuya narrativa sea más disruptiva en relación a lo más convencional del lenguaje. Por todo esto, también nos damos el lujo de incluirla en la programación”, concluyó Boggino.