Y llegó el día más esperado por los fanáticos de "El elegido". Luego de mantener a su fiel público en vilo desde enero, la novela protagonizada por Pablo Echarri, Paola Krum y Leticia Brédice tuvo su gran final.

Y llegó el día más esperado por los fanáticos de "El elegido". Luego de mantener a su fiel público en vilo desde enero, la novela protagonizada por Pablo Echarri, Paola Krum y Leticia Brédice tuvo su gran final.
Entre muertes, suspenso y acción, cada personaje de la ficción de Telefé protagonizó su tan ansiado desenlace. Mientras David Nevares Sosa, interpretado por Luciano Cáceres, se suicidó frente a su padre, el temible Oscar de Lito Cruz, otros tuvieron mejor suerte.
Tal fue el caso de Greta (Mónica Antonópulos) quien se casó en una emotiva ceremonia con Paloma (Leonora Balcarce), se hizo cargo del bebé de Gigi y logró su deseado bienestar económico al quedarse a cargo del estudio de Nevares Sosa. Otro personaje que logró revertir su turbia historia fue Octavio (Ludovico Di Santo), que ya recuperado de su adicción a la cocaína, pudo cumplir su sueño de convertirse en padre ya que Érica (Calu Rivero) le anunció su embarazo.
Los villanos de la historia debieron pagar por sus maldades en la última emisión de la novela. Un capítulo aparte merece la inigualable Verónica San Martín, interpretado magistralmente por Leticia Brédice, quien tras tener un dulce encuentro con su pequeña Alma quien por primera vez habló y le dijo "Mamá", se enfrentó a Mariana a quien quiso asesinar con la daga negra.
Pero Verónica fue herida por su propia hija y luego fue asesinada por Oscar por expreso pedido de ella para que la “liberara”. De purísimo blanco, Verónica quedó tendida en un ingreso al establo donde también Andrés la despidió con un amoroso beso.
Andrés enfrentó a Oscar que lo atacó con la daga negra que no pudo "El elegido" ya que estaba protegido por el talismán de los Mapuches. LLegó la policía, Oscar fue detenido y terminó internado en un manicomio hostigado por los fantasmas de todas sus víctimas.
Finalmente, los protagonistas principales, Andrés y Mariana pudieron tener un desenlace feliz: él se convirtió en juez y se mudó a un nuevo hogar junto a sus hijos y su mujer. Eso sí, en la última escena, un nuevo misterio pareció aflorar cuando Alma encontró un extraño dibujo en el parque de su nueva casa y es sorprendida por algo o alguien. "Dios asecha" dijo la voz en off de Logroñeses y parece que el peligro también.
Un final que mantuvo hasta el último minuto en vilo a los seguidores de la novela y que, seguramente, no los decepcionó.



