Rock in Río: Amy cumplió, Jamiroquai hizo vibrar y Shakira enloqueció Madrid
Había mucha expectación ante la tercera jornada de Rock in Rio, y no era para menos. Tras
semanas de especulaciones, nadie sabía a ciencia cierta si la imprevisible Amy Winehouse subiría al
escenario madrileño, ni en qué estado lo haría. Pero la británica cumplió, para el deleite de sus
incondicionales fans, y dio el relevo en el escenario a la desbordante energía de Jamiroquai y los
inconfundibles movimientos de cadera de Shakira, que se metieron al entregado público en el
bolsillo.
Ver video: Shakira en "Te dejo
Madrid"
5 de julio 2008 · 10:04hs
Madrid- Había mucha expectación ante la tercera jornada de Rock in Rio, y no
era para menos. Tras semanas de especulaciones, nadie sabía a ciencia cierta si la imprevisible Amy
Winehouse subiría al escenario madrileño, ni en qué estado lo haría. Pero la británica cumplió,
para el deleite de sus incondicionales fans, y dio el relevo en el escenario a la desbordante
energía de Jamiroquai y los inconfundibles movimientos de cadera de Shakira, que se metieron al
entregado público en el bolsillo.
Después de su estrepitosa actuación en Lisboa y de su ingreso en un hospital
británico a causa de un efisema pulmonar provocado por sus conocidas adicciones, la actuación de
Winehouse estaba rodeada de un halo de morbo e interrogantes que se mantuvieron hasta el último
momento, ya que la cantante aterrizó en Madrid apenas una hora antes de su cita en la “Ciudad
del Rock”.
Enfundada en un minivestido amarillo y con unos tacones de los que desistió a la
tercera canción, Winehouse arrancó con “Addicted” y “Just friends” para dar
paso “Love is a losing game”, “Hey little rich girl” o “You are
wondering me now”, en los que sus coristas y sus incondicionales fans cubrieron las carencias
de su voz, que en ocasiones sólo se intuía.
La ganadora de cinco premios Grammy interpretó, copa de vino en mano, algo más
de una decena de temas, entre los que no faltaron hits como “Rehab” o “Tears run
dry”, pero el público se quedó con ganas de más: Winehouse estuvo sobre las tablas una hora
escasa y no concedió ni bises ni un mero saludo a sus seguidores.
Su falta de energía la suplió con creces Jamiroquai, con un derroche de funk y
acid jazz que hizo vibrar al público. Jai Kay saltó al escenario con una de sus habituales gorras y
no paró de moverse de un lado a otro mientras intercalaba pequeños guiños en español entre sus
éxitos como “Feels just like it should”, “Alright” o “Cosmic
girl”.
El entusiasmo de los asistentes, que tras su actuación no pararon de aplaudir y
pedir otra, hizo que la banda volviera al escenario y pusiera el broche final con “Deeper
Underground”.
Como colofón, Shakira fue la encargada de culminar una noche en la que más de
75.000 personas, según la organización, se asomaron a los distintos escenarios del evento. La
colombiana arrancó con “Te dejo Madrid” y ya desde el primer momento se llevó una
fuerte ovación tras declararse encantada de tocar “en la semana de la victoria”, en
referencia al triunfo de España en la Eurocopa de fútbol.
“Madrid, esta noche soy toda tuya”, exclamó, antes de dar paso a
temas como “Inevitable” o “Si te vas”. La artista alternó unos ajustados
pantalones y chaleco negro con faldas rojas y doradas que marcaban aún más sus caderas en temas
como “Pies descalzos” o “Las de la intuición”, que encandilaron a los
asistentes.
Tampoco faltó su conocido hit “La tortura”, pero la gente echó de
menos verla acompañada de Alejandro Sanz, que esta noche sí subirá al escenario compartiendo cartel
con “The Police”. Y entre tanto contoneo y ombligo al aire, Shakira hizo un sentido
paréntesis para dedicar la canción “Hay amores”, escrita para Gabriel García Márquez e
incluida en la banda sonora de “El amor en los tiempos del cólera” a su compatriota y
recién liberada Ingrid Betancourt.
“Quiero dedicar esta canción al rostro de la valentía y la templanza del
pueblo colombiano”, dijo emocionada. “Esta canción es para ti, para toda la gente que
tiene un sueño de libertad”.
Acompañada de seis bailarinas en “Ojos así” y con su gran éxito
“Hips dont't lie”, la colombiana se despidió con un “os quiero mucho, España.
Muchas gracias” y abandonó las tablas entre fuegos artificiales. (DPA)