Ricardo Arjona promociona su nuevo disco y presenta el video de "Cómo duele"
El cantante guatemalteco Ricardo Arjona sigue presentando su nuevo disco "Quinto
piso" y ahora lanzó el video del primer corte de difusión "Cómo duele". Anticipó que durante los
próximos seis meses dirá que es el mejor que hizo hasta ahora. "En verdad pienso eso cuando termino
los discos. Y además, creo que así debe ser", dice. Se defiende de los ataques de los intelectuales
y dice que no se considera un cantante melódico.
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duele"
22 de octubre 2008 · 11:48hs
El cantante guatemalteco Ricardo Arjona sigue presentando su nuevo disco "Quinto
piso" y ahora lanzó el video del primer corte de difusión "Cómo duele". Anticipó que durante los
próximos seis meses dirá que es el mejor que hizo hasta ahora. "En verdad pienso eso cuando termino
los discos. Y además, creo que así debe ser", dice.
Aunque aclara que en el momento de un análisis más frío, el que va ganando por
ahora es "Si el Norte fuera el Sur". Se defiende de los ataques de los intelectuales y dice
que no se considera un cantante melódico.
Arjona cuenta que no repite fórmulas: "La gente podrá pensar cualquier cosa,
pero jamás en mi vida he escrito una sola línea de una canción pensando en el efecto que va a
provocar. Cuando hago una balada como Te conozco, que me ubica más entre los cantantes melódicos, o
cuando hago una canción como Jesús, verbo no sustantivo o Si el Norte fuera el Sur, que me ubica
del otro lado, las dos me llenan completamente. Yo nunca tuve un tipo con un palo diciéndome qué
tengo que cantar".
Dijo que no se considera un cantante melódico y que no quiere que lo encasillen:
"No quiero pertenecer a un género o corriente y eso me ha acarreado algunos problemas con algunos
críticos. Con esos eruditos de la música o las palabras. Pero, 'por qué voy a negar que vi las
películas de Sandro, o que me aprendí algunas canciones de Camilo Sesto o Roberto Carlos— 'Por qué
no voy a decir que me gustaba mucho Silvio Rodríguez, y que me encanta Pablo Milanés— 'Es que no
pudieron gustarme las dos cosas—"
Aunque lamenta que el lugar fantástico que le dieron como cantante en Buenos
Aires le quitó la tranquilidad que tenía para componer, reconoce que es un lugar que lo incita a
escribir. Y, mientras evoca aires tangueros en alguna canción de su nuevo disco, apunta: "Argentina
es un país en el que se le presta mucha atención a ciertas apariencias".
"Durante los años que viví en Buenos Aires me sometí al rigor de la
pseudointelectualidad porteña. Si habia que leer Conversación en la Catedral, de Mario Vargas
Llosa, lo hacía aunque fuese complicadísimo. Porque había que leerlo. Y algo parecido pasaba con la
música", recuerda.
"Ahora vivo mucho más relajado, hago historias y canciones, y las ligo con la
música que les venga bien. Yo me tengo que sentir cómodo. Y las canciones también. Los
intelectuales tienen el fantasma de ser interesantes siempre, y son terriblemente aburridos. A mí
me parece que hablar pendejadas, como dicen acá, es una terapia interesante. Cada uno adopta su
posición", señala.
Arjona resalta su costumbre de combinar la crónica social con asuntos
sentimentales. "No puedo cerrar ventanas. No puedo decir que soy un cantante melódico, de protesta
o un cantautor urbano. Sería someterme al rigor de los rockeros a ultranza. Y no me interesa",
asegura. Y agrega:"Estoy intentando salirme cada vez más del patrón".