
Por Rodolfo Bella
El cine comercial e independiente nunca descartó guiones que abordasen la pornografía, y tanto en Argentina como en Estados Unidos, dio recordados títulos. La más reciente es la argentino-uruguya "Porno para principiantes", una comedia con Martín Piroyansky y Nicolás Furtado sobre un director que se ve obligado a cambiar sus planes de convertirse en un cineasta de culto. Ese filme, como la mayoría, están ambientados en la era preinternet, en las décadas del 70 y 80. Así ocurre en "Wonderland", en la que Val Kilmer interpreta a John Holmes, una legendaria estrella real del porno envuelto en un caso policial.
En el otro extremo, Paul Thomas Anderson rodó "Boogie Nights", una comedia dramática encabezada por Mark Wahlberg como una joven promesa del cine XXX. Una de las más significativas es "Lovelace", con Amanda Seyfried. La película evoca la vida real de Linda Boreman, conocida como Linda Lovelace, y protagonista de "Garganta profunda". Su nombre quedó ligado para siempre al concepto del título dos años antes de que esa expresión sea asociada también al agente del FBI Mark Felt, a Watergate, Nixon y a los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein.



Por Florencia O’Keeffe
