Una mujer partida en dos

Una mujer partida en dos
Calificación: 4 estrellas. Intérpretes: Ludivine Sagnier, F. Berléand, B. Magimel. Dirección: Claude Chabrol. Género: drama. Salas: Monumental, Del Siglo,Showcase y Village.
P.S.
Caos
Calificación: 3 estrellas. Intérprete: Jason Stratham, Ryan Phillipe, Wesley Snipes. Dirección: Tony Giglio. Género: policial. Salas: Monumental, Showcase y Village.
Desde la masacre de Villa Ramallo, las películas sobre situaciones de rehenes, un subgénero del cine policial explotado intensamente en los últimos años por Hollywood, resultan familiares. Más, si detrás de la anécdota se esconde otra historia. Ese es el caso de "Caos", la realización de Tony Giglio que cuenta el audaz asalto a un banco que lleva a cabo una banda encabezada por un asesino impiadoso. Rodeados por la policía, los delincuentes vuelan el edificio y, en la confusión que desata el baño de sangre, logran escapar con un botín millonario. De ahí en más, empieza la persecución de los fugitivos, una cacería que termina cuando se descubre la identidad del cerebro del golpe. Una vuelta de tuerca inesperada.
R.L.
La misma Luna
Calificación: 3 estrellas. Intérpretes: Kate del Castillo, Adrián Alonso, Eugenio Derbez. Dirección: Patricia Riggen. Género: drama. Salas: Monumental, Showcase y Village.
Un joven matrimonio mexicano intenta cruzar la frontera de su país junto a su bebé para buscar un futuro en los Estados Unidos, pero en el cruce de un río deben abandonar a su hijo, quien es devuelto a México. Así comienza la historia de una búsqueda empeñosa que emprende el pequeño Carlitos para reencontrarse con su madre, quien vive al otro lado de la frontera y con quien solamente comparte algunas conversaciones telefónicas, el dolor de la distancia y la Luna, que ambos toman como depositaria de sus esperanzas. La historia no escapa a lo melodramático y tampoco se sumerge en la sordidez del mundo de los "espaldas mojadas", esos emigrantes empujados por las ansias de progresar y hacer realidad sus propios "sueños americanos". Una historia que daba para más pero se quedó en la lágrima fácil.
M.M.
Se busca
Calificación: 2 estrellas. Intérpretes: James McAvoy, Angelina Jolie y M. Freeman. Dirección: T. Bekmambetov. Género: thriller. Salas: Monumental, Showcase y Village.
Un joven abúlico y desesperanzado trabaja en un ámbito hostil, donde su jefa lo somete a las torturas psicológicas que le sugiere su cambiante humor; su mejor amigo se acuesta con su novia y el horizonte no le muestra casi nada. Hasta que un día descubre a una excitante mujer que le abre un nuevo panorama a su vida. Así se convierte en un arma humana tan letal como lo fue su padre, un asesino que cayó bajo las balas de un compañero traidor. Sobre esta base se construye una endeble historia que juega con las antítesis y convierte a un pusilánime en un temible vengador. Ni las persecuciones automovilísticas, ni las rebuscadas maneras de matar que el protagonista aprende para cumplir con su misión sirven para disimular los bostezos. Angelina Jolie y Morgan Freeman bien pudieron ahorrar un título a sus filmografías.
M.M.
Francesca
Calificación: 4 estrellas. Intérpretes: Sophia Loren y Giancarlo Gannini. Dirección: Lina Wertmüller. Género: drama. Salas: Del Siglo y Showcase.
La directora Lina Wertmüller pone en primer plano de forma elegante las diferencias de clase y de sexo en "Francesca". Solidaria con su género, el personaje protagónico, interpretado por Sophia Loren, es dueña de una empresa cuya familia de origen humilde se hizo millonaria fabricando pasta. Está casada con un noble, a cargo de Giancarlo Giannini, muy refinado pero incapaz de otra que cosa que no sea jugar al póker . "Naciste príncipe; sé príncipe.
De los negocios me encargo yo", le dice cuando él quiere colaborar, algo que finalmente hace sólo para generar la ruina. Wertmüller marca el territorio que le debería corresponder al mundo femenino en el amor, la política y el sexo. Aunque fracasa en muchos campos, la directora hace que la heroína tenga el dominio de sí misma y de la situación, aun en la derrota.
Aunque el relato por momentos aparece forzado y algunas escenas recubiertas de una fraternidad idealizada, Wertmüller construye un filme sólido en el cual el trabajo de Loren es central. El personaje herido en su honor, desengañado de su marido y de su familia, encuentra un apoyo en una hija adoptiva.
Wertmülller construyó su fama con películas como "Mimí Metalúrgico" o "Pascualino Siete Bellezas" o "Sábado, domingo y lunes", en las cuales se ocupó de mostrar lo mejor y lo peor, aun de sus héroes.
R.B.
Claude Chabrol es un apasionado por retratar las miserias de la burguesía. Y en "Una mujer partida en dos", utilizando como disparador un caso real de un crimen pasional ocurrido en Manhattan en 1906, el cineasta va más allá. No sólo puso el ojo en la clase alta, sino también en las ambiciones desmedidas de la clase media, en las obsesiones, en el sexo y en el amor, como energía madre. El rostro versátil de la bella Ludivine Sagnier lo hizo todo más fácil. Ella es una conductora televisiva del montón que se obnubila por un famoso escritor, aunque también le hace un juego seductor a un millonario caprichoso. Esa dualidad, que aparentemente encierra el leit motiv del título, también sirve para desnudar las ambigüedades existenciales. De paso, Chabrol se despachó sobre la frivolidad del mundo televisivo.

