Lila Siegrist presenta “Carta a mi abogado”, un “periplo autobiográfico y lírico en cuatro actos de lectura”, en el subsuelo de La Toma (Tucumán 1349). La propuesta recurre a distintos lenguajes para dar forma a un abordaje personal y situado de uno de los temas más universales: la muerte. Después de agotar las dos funciones inicialmente pautadas para jueves 21 y el viernes 22 de septiembre a las 20, se sumó una tercera para este último día a las 21. La capacidad es limitada y la entrada es gratuita, con inscripción online previa.
En cuatro escenas inspiradas en lo pictórico (uno de los lenguajes predilectos de Siegrist, junto con la escritura), se suceden las lecturas (tres en vivo y una en off) que desarrollan la premisa: una artista y coleccionista de arte tiene la intuición irremediable de que va a morir pronto, por lo que decide contactar a su abogado de confianza para organizar su inminente deceso y, en particular, el destino de su colección, su biblioteca y su obra. Pasando por lo doméstico y lo necropolítico, el augurio del fin toma forma a través de la interacción entre lo textual y "lenguajes audiovisuales performáticos".
En diálogo con La Capital, Lila compartió detalles de la obra con la que vuelve a mostrar en Rosario después de doce años. Según contó, la idea de “Carta a mi abogado” surgió de su propia experiencia trabajando para una figura del gobierno nacional durante la pandemia de Covid-19. Esta tarea le demandó, entre otras cosas, el desafío de traducir algo muy poco simbólico como compras masivas de bolsas mortuorias en “talking points” discursivos.
Esa cercanía con la muerte y su espesa burocracia, sumado al fallecimiento de personas cercanas (tan corriente durante esos años), y el tránsito de la temida enfermedad por el cuerpo, movilizó a Siegrist a pensar en (y temer) la posibilidad de su partida y, sobre todo, a organizarla. “Le escribí a mi abogado para pensar qué hacer con todo esto que tengo a mi alrededor. Sobre todo porque no quería dejarle algo que resolver a mis hijos y a mis seres queridos”, contó Lila, sobre la escena, entre terrible e insólita, que abrió la posibilidad creativa.
“Cuando lo puse en diálogo con Virginia Negri y Ángeles Ascúa surgió que ahí había una punta posible para una obra. Y cuando lo puse en diálogo con mi equipo de trabajo, fue tomando esta forma”, aseguró. Después, llegó la propuesta de los artistas Pablo Silvestri, director de la galería subterránea que hace más de una década funciona en el subsuelo La Toma, y Georgina Ricci, para alojar lo que ahora es “Carta a mi abogado”.
Ese equipo de trabajo, que Lila insiste en visibilizar y jerarquizar, está formado por Eliana Bianchi, Matias Pepe, Magdalena Ibarra, Corcho Sonidos, Virginia Giacosa, Martín Szferco, Juana Zinny, y Rosendo Zinny, además de Silvestri y Ricci.
Finalmente, entre las diversas obras y autores que atraviesan el trabajo, Siegrist configura una lista que va desde Norah Lange, Montaigne, John Milton y André Rieu, a Emilia Bertolé, Alfonsina Storni, Ricardo Rojas, Charly García y Teresa Parodi.