Tras meses de dudas sobre si habría fiesta de entrega de los premios Oscar, los fanáticos se
congregaron ayer junto a la alfombra roja para ver arribar al Teatro Kodak de Los Angeles a sus
estrellas favoritas. Casi en fila llegaron a su turno los actores Louis Gossett Jr., Tom Wilkinson,
George Clooney, John Travolta, Daniel Day-Lewis, Tommy Lee Jones y el español Javier Bardem, entre
otros, y las actrices Amy Ryan, Saoirse Ronan, Laura Linney, Helen Mirren, Ruby Dee, Jessica Alba,
la francesa Marion Cotillard, la australiana Cate Blanchett, Cameron Diaz y Jennifer Garner, junto
a la súpermodelo Heidi Klum. Al cierre de esta edición, la ceremonia daba comienzo con el
comediante político Jon Steward como maestro de ceremonias.
Los organizadores de los Oscar esperan avivar la gran noche de Hollywood
con chistes y chismes que se repetirán hoy en muchas oficinas de todo el mundo.
El productor de los Oscar, Gil Cates, prometió una ceremonia de
premiación repleta de estrellas, la cantante de Broadway Kristin Chenoweth y el ídolo adolescente
Miley Cyrus para captar la atención de la multitud.
Sin embargo, esta temporada de los premios de la Academia de Artes y Ciencias
Cinematográficas de Hollywood ha sido complicada, debido a una huelga de tres meses de los
guionistas, que culminó a comienzos de febrero y que obligó a cancelar otras ceremonias o a
modificarlas drásticamente.
A poco de la ceremonia de los Oscar, el ánimo fuera del Teatro Kodak era
festivo y ni siquiera las lluvias matutinas, en una ciudad en la que suele brillar el sol,
impidieron que unos 600 fanáticos se reservaran un asiento junto a la alfombra roja con horas de
anticipación. “Te vigoriza”, dijo Kyle Wilson, de San Diego, sobre la lluvia.
Una de las fanáticas aseguró que se llegó hasta las gradas del teatro
Kodak para ver dos cosas: la moda en la alfombra roja y a Depp, nominado al Oscar al mejor actor
por su rol de un asesino serial en el musical “Sweeney Todd” de Tim Burton. “Me
encantó el filme”, dijo. “Fue el mejor musical de todos los tiempos”, agregó.
Animos por el piso. Sin embargo, los 5.800 miembros de la Academia no compartieron esas
impresiones al elegir a las cinco nominadas para mejor película. “Sweeney Todd” se
quedó fuera de la lista.
Los analistas dicen que los nominados para mejor película de este año
reflejan el ánimo de los miembros de la Academia, coptados por el mal humor de la recesión
económica en EEUU.
Las dos principales contendientes para el galardón a mejor película son
violentas (“Sin lugar para los débiles” y “petróleo sangriento”), la
tercera habla de la codicia corporativa (“Michael Clayton”), una cuarta trata de una
traición familiar (“Expiación, deseo y pecado”) y la quinta —la más
divertida— se refiere al embarazo adolescente (“La joven vida de Juno”.
En la taquilla. La optimista “La joven vida de Juno” ha sido un éxito de taquilla
entre los nominados a mejor película, con más de 125 millones de dólares en EEUU y Canadá en la
ventas de taquilla.
“Sin lugar para los débiles” ha superado los 60 millones de
dólares y “Petróleo sangriento” ganó más de 30 millones de dólares. Mientras,
“Expiación, deseo y pecado” y “Michael Clayton” recaudaron 46 millones de
dólares cada una.


























